Una intensa ola de calor ha azotado al país desde el 14 de mayo, y se espera que continúe su impacto hasta el 21 de mayo. Este fenómeno ha generado serias preocupaciones en el ámbito energético, ya que se prevé que el Margen de Reserva Operativo (MRO) de la energía eléctrica se sitúe por debajo del 3% durante las horas de mayor demanda, específicamente entre las 20 y 22 horas. Esta disminución podría ser la causa detrás de varios cortes programados de energía en distintas regiones.
La consultoría Admonitor destaca que su evaluación se basa en la información disponible, dado que el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) ha dejado de publicar datos sobre el MRO y alertas del Sistema Eléctrico Nacional desde hace un año. Esto ha provocado inquietudes sobre la transparencia en la gestión energética, ya que el Cenace sostiene que la divulgación de este tipo de información podría comprometer la seguridad nacional.
Bajo las normativas establecidas, se requiere un mínimo del 6% de reserva operativa para hacer frente a aumentos repentinos de demanda, como los que ocurren durante episodios de calor extremo, que generan un uso intensivo de ventiladores, aires acondicionados y refrigeradores. Sin embargo, un estudio de Admonitor reveló que, por ejemplo, el 19 de mayo, las reservas eran de apenas 2,000 MW en el pico horario mencionado.
El sistema eléctrico mexicano se articula a través de cuatro tipos de reservas: la de regulación secundaria, la rodante de 10 minutos, la operativa y la suplementaria. No obstante, en horas pico, solo se cuenta con reservas de regulación secundaria y de 10 minutos, las cuales son bastante limitadas. Este escenario es particularmente preocupante, ya que la verdadera presión sobre el sistema eléctrico se intensificará con la llegada de la canícula, período crítico que se prevé con altos niveles de demanda.
Desde Energía Real, el director de suministro calificado, Emiliano Sánchez, señala que la demanda eléctrica ya ha alcanzado los 51,000 MW, acercándose al récord histórico de 53,000 MW. Como respuesta, el Cenace y los organismos involucrados están tomando medidas preventivas, incluyendo la organización de mesas de trabajo para coordinar posibles reducciones de consumo en áreas con alta demanda, como el noreste del país.
Además, se espera que, con el fin de la ola de calor y la llegada de lluvias, la demanda de energía eléctrica disminuya. Este alivio podría equilibrar las reservas y mitigar los efectos del calor extremo.
El sector energético también experimenta cambios relevantes en su gestión. La Secretaría de Energía ha informado sobre la próxima sustitución del director general del Cenace, Ricardo Octavio Mota Palomino, a partir del 30 de mayo. Esta reestructuración también contempla cambios en otros cargos administrativos y de dirección, lo que podría influir en la manera de afrontar la crisis energética.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad de actuar con rapidez y eficacia en la gestión de la demanda y en la infraestructura energética del país, particularmente en momentos en que el clima extremo plantea retos ineludibles para la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
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