Entre 2022 y 2024, México experimentó la regularización de 2.558 millones de vehículos “chocolate” u “obsoletos”, lo que representa el 6.6% de los autos ligeros en circulación al cierre de 2024. Esta creciente cifra plantea un grave desafío para la transición hacia la electromovilidad, que busca fomentar el uso de tecnologías modernas y minimizar las emisiones contaminantes, según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
A pesar de que México es el décimo tercer mercado en ventas de automóviles a nivel mundial, un asombroso 99% de estos vehículos funcionan con gasolina y diésel. Mientras la tendencia global favorece el uso de vehículos eléctricos, la AMDA sostiene que, por el momento, es crucial mejorar la calidad de los combustibles disponibles, dado que la mayoría de los autos en el país siguen dependiendo de combustibles fósiles.
La situación se ve agravada por la regularización de vehículos que, aunque antiguos y con tecnologías obsoletas, fueron incorporados al mercado por un decreto que facilitó la normativa sobre el “contrabando automotriz”. Esto ha llevado a una acumulación de automóviles viejos que no utilizan aditivos que mejoren la calidad de los combustibles de bajo octanaje. Esta realidad contrasta con un compromiso global hacia la producción de vehículos más eficientes y sostenibles.
La norma NOM 016, emitida por la CRE para regular los combustibles, ha mostrado un avance limitado en la transición hacia vehículos más ecológicos. En lugar de ir reemplazando progresivamente los autos más antiguos, se ha generado una congestión en el parque vehicular que provoca un aumento en el uso de combustibles fósiles y, por ende, en la emisión de contaminantes.
En 2022, se regularizaron aproximadamente 1.047 millones de vehículos de estas características, lo que representó el 1.8% del parque vehicular total reportado ese año. Al excluir motocicletas y vehículos de carga y pasaje, estos autos obsoletos constituyeron el 2.8% del total de automóviles en circulación en México. Para 2023, la regularización disminuyó ligeramente, alcanzando 954,736 unidades, lo que implicó que representaron el 1.6% del parque vehicular total, y un 2.5% si se consideran solo los automóviles.
Afrontar estos desafíos es vital para evitar el estancamiento en la modernización del parque vehicular del país y avanzar hacia una movilidad más limpia y sustentable.
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