La reestructuración de Petróleos Mexicanos (Pemex) está en el centro de un cambio significativo en la estrategia de la empresa estatal. Según un documento interno filtrado, estas modificaciones implicarán la liquidación de cerca de 2 mil 964 trabajadores, generando así un costo que podría superar los 4 mil millones de pesos.
La medida se limitará exclusivamente a trabajadores con plazas de confianza, confirmando que los empleados sindicalizados conservarán sus posiciones. Este recorte en el personal se encuadra dentro de un plan más amplio, cuyo objetivo es lograr ahorros totales de al menos 18 mil 560 millones de pesos durante el proceso de integración vertical que se inició tras la aprobación de la legislación secundaria en materia energética el pasado 18 de marzo.
Pemex espera reducir el presupuesto destinado a plazas de confianza, que actualmente asciende a 37 mil 331 millones de pesos, en un 28.11% para 2026, lo que representaría un ahorro significativo de 10 mil 494 millones de pesos. Para alcanzar estos números, la petrolera también implementará cambios en sus estructuras organizativas, que incluyen la eliminación de una dirección, diez subdirecciones, siete coordinaciones y treinta y cuatro gerencias, a la par que se crearán nuevas estructuras más eficientes.
Los ahorros provendrán de varios frentes. Se anticipa que 5 mil 251 millones de pesos serán obtenidos de la cancelación de 3 mil 114 plazas y otras medidas que incluyen la optimización de viáticos y ahorro en tiempo extra. Además, se buscarán 5 mil 243 millones de pesos a través del análisis de la estructura organizacional, buscando rediseñar flujos de trabajo y funciones, mientras que aproximadamente 8 mil 66 millones de pesos estarán relacionados con la implementación de un programa de austeridad.
Aunque estos cambios proponen una optimización del gasto, el departamento de comunicación social de Pemex aún no ha emitido comentarios oficiales sobre la reestructuración, manteniendo en suspenso la reacción tanto interna como externa ante esta importante transformación.
A medida que la empresa avanza en este plan, se puede anticipar un impacto considerable no solo en su estructura laboral, sino también en la manera en que se gestionan sus operaciones. Con la expectativa de que estos movimientos conduzcan a una mayor eficiencia y ahorro financiero, queda por ver cómo se desarrollará esta reestructuración en los próximos meses y cuál será su efecto en el panorama energético del país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


