En 1904, un inmigrante húngaro-alemán llamado Guillermo Kahlo construyó una casa emblemática en el barrio de Coyoacán, en la Ciudad de México. Este espacio se convertiría no solo en su hogar, sino también en el lugar donde criaría a sus hijos y desarrollaría su carrera como fotógrafo, capturando la esencia de la arquitectura colonial de la región.
Una de sus hijas, Frida Kahlo, jugó un papel importante en esta historia familiar. Desde temprana edad, colaboró con su padre en la construcción del cuarto de revelado, retocando fotografías y trabajando con negativos, lo que probablemente marcó el comienzo de su educación artística. Frida, en su vida adulta, ocuparía la misma casa junto a su esposo, el célebre muralista Diego Rivera. Bajo su influencia, el hogar se transformó en un punto de encuentro para importantes personalidades de la época, como León Trotsky, Henry Moore y André Breton.
La Casa Azul, como se conoce hoy, vivió un renacer especial tras la muerte de Kahlo en 1954. En 1958, se convirtió en el Museo Frida Kahlo, superando en popularidad a la mayoría de los museos de la Ciudad de México, posicionándose entre los más visitados.
En un desarrollo emocionante, se anunció que el 27 de septiembre de 2025 se abrirá un nuevo capítulo en la historia de Frida Kahlo con la inauguración del Museo Casa Kahlo, ubicado en la Casa Roja, en Park Avenue, Nueva York. Este inmueble, que en su día perteneció a los padres de Frida, fue adquirido por ella para ofrecer un hogar a su hermana Cristina y su familia.
Frida Hentschel Romeo, sobrina biznieta de la famosa artista, destacó la importancia de este nuevo museo al enfatizar que “por primera vez, la voz de la familia estará en el centro de la narración”. Este espacio no solo se centrará en la obra de Frida, sino en su mundo, en cómo su entorno familiar moldeó su experiencia y legado. Los descendientes más cercanos de Kahlo, incluidos Mara Romeo Kahlo y su hija Mara De Anda Kahlo, estuvieron presentes en Nueva York para celebrar este evento significativo que promete mantener vivo el legado de Frida.
Esta nueva institución espera ofrecer no solo una visión de la vida de Kahlo, sino también una ventana al contexto social y familiar que influyó en su arte y su vida personal. Con estas iniciativas, se busca garantizar que su legado perdure y que nuevas generaciones conozcan la rica historia de una de las artistas más influyentes del siglo XX.
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