En el contexto del Foro de Fondos 2025, Álvaro García Pimentel, presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), compartió un impactante panorama sobre los fondos de inversión en México, revelando un notable punto de inflexión en el sistema financiero del país.
Durante su intervención, García Pimentel destacó un crecimiento explosivo en el número de inversionistas, que ha pasado de menos de 3 millones hace cinco años a 13.1 millones en la actualidad. Este incremento representa más de un 400 por ciento, señalando no solo un crecimiento numérico, sino un cambio estructural en la relación que los mexicanos establecen con su dinero y el mercado bursátil.
Adicionalmente, los activos bajo administración han experimentado una duplicación, alcanzando la cifra de 4.5 billones de pesos, lo que equivale aproximadamente al 13% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Esta evolución no solo resalta el dinamismo del sector, sino que también refuerza la confianza de los inversionistas en la industria financiera nacional.
En un análisis más específico, se resaltó que en el último año los fondos de inversión añadieron 1 billón de pesos a sus activos. Este monto incluye 600,000 millones de pesos provenientes de nuevos flujos de inversión y más de 400,000 millones generados por rendimientos de la operación de más de 600 fondos disponibles en territorio mexicano. La solidez del rendimiento promedio ponderado de un 12% superó notablemente tanto la inflación como la tasa de referencia del Banco de México.
Es interesante observar que el número total de inversionistas en el sistema bursátil mexicano, que incluye casas de bolsa, ya alcanza los 31 millones de personas. Esta cifra es equivalente a 1.5 veces los cotizantes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y representa más del 50% de la población trabajadora, tanto formal como informal. Sin embargo, García Pimentel enfatiza que aún queda un largo camino por recorrer. Países con economías afines cuentan con cifras de inversión equivalentes a su totalidad poblacional y activos bajo administración que se aproximan al 100% de su PIB.
García Pimentel hizo un llamado a la modernización del marco regulatorio, abogando por la internacionalización de los fondos y una mayor flexibilidad para la actualización de los prospectos. También destacó la importancia de alinear las nuevas regulaciones sobre fondos de cobertura y productos estructurados con estándares internacionales para robustecer el mercado.
Además, bajo su liderazgo, la AMIB mantiene un fuerte compromiso con la promoción de la educación financiera, otorgando más de 11,000 certificaciones profesionales anualmente e implementando programas formativos orientados a jóvenes y nuevos inversionistas. Esta estrategia busca fomentar una cultura financiera sostenible que permita a los mexicanos tomar decisiones más informadas sobre su futuro financiero.
García Pimentel concluyó enfatizando que los fondos de inversión son “hechos en México”, totalmente alineados al “Plan México” y manejados por expertos tanto nacionales como internacionales. Esta infraestructura fortalece el financiamiento de proyectos tanto públicos como privados a través del mercado de valores.
El compromiso de la AMIB por una visión de largo plazo, centrada en la inclusión, la transparencia y la competitividad del sistema bursátil, reafirma a los fondos de inversión como herramientas estratégicas para el desarrollo económico del país.
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