La temporada de lluvias en México se extiende por más de seis meses, desde mayo hasta noviembre, y puede traer consigo desafíos significativos. Durante este período, los habitantes del país enfrentan diversas amenazas meteorológicas que incluyen tormentas, granizadas, inundaciones e incluso huracanes. Los daños a la vivienda y los vehículos son comunes, variando desde parabrisas agrietados hasta pérdidas totales debido a inundaciones. Estas eventualidades no solo ponen en riesgo el patrimonio familiar, sino que también pueden acarrear problemas económicos graves.
Para mitigar estos riesgos, la mejor estrategia es contratar un seguro de hogar que incluya una cobertura adicional por riesgos hidrometeorológicos. Esta póliza está diseñada para proteger a los propietarios de daños estructurales ocasionados por eventos meteorológicos como lluvias intensas, tormentas, ciclones y granizadas. Según Carlos Peña, presidente del Comité de Daños en la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (Amasfac), la cobertura puede extenderse a daños en techos, fachadas y enseres que resulten inutilizables debido a inundaciones.
Además de los daños causados directamente por el agua o el viento, esta cobertura también contempla impactos indirectos. Por ejemplo, es común que durante tormentas se caigan árboles que puedan provocar daños a las viviendas o que objetos se vean desplazados por los fuertes vientos. En tal sentido, contar con este seguro puede proporcionar una mayor tranquilidad ante estos fenómenos.
Es importante destacar que esta cobertura no se ofrece como una póliza independiente; se debe contratar como un complemento del seguro de vivienda convencional. Por lo tanto, es fundamental evaluar el riesgo específico al que está expuesta cada propiedad. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) sugiere que los propietarios de inmuebles situados cerca de costas o ríos, así como aquellos en zonas propensas a inundaciones, son quienes más beneficiarse de esta cobertura, aunque cualquier hogar debería ser asegurado ante tales eventos.
En caso de que tu vivienda sufra un siniestro, es crucial contactar a la aseguradora de inmediato para evaluar los daños e iniciar el proceso de indemnización. El costo de esta cobertura varía dependiendo de múltiples factores, como la ubicación cerca de cuerpos de agua, la intensidad histórica de las lluvias y la calidad de la construcción. Por ejemplo, para un hogar en la colonia Del Valle de la Ciudad de México con un monto asegurado de 2 millones 200,000 pesos, el costo anual sería de aproximadamente 13,617 pesos. En contraste, para un inmueble similar en Acapulco, el costo anual podría ascender a 20,131 pesos, lo que implica una diferencia del 47%.
Los deducibles para eventos hidrometeorológicos suelen ser del 2% sobre la suma asegurada, y distintas aseguradoras, como GNP, Seguros Atlas o Banorte, ofrecen este tipo de pólizas.
Además de contar con un seguro de vivienda, los expertos aconsejan mantener en óptimas condiciones las áreas vulnerables del hogar, como el impermeabilizante y las ventanas. Durante eventos meteorológicos severos, Protección Civil también recomienda buscar albergues seguros para protegerse y evitar pérdidas irreparables.
La información presentada es relevante y adecuada a la fecha de publicación original, 27 de mayo de 2025. Los propietarios deben permanecer informados y tomar medidas preventivas para resguardar su patrimonio ante los riesgos de la temporada de lluvias.
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