Las remesas, una palanca crucial en la economía mexicana, están bajo una creciente amenaza. La administración del presidente Donald Trump ha propuesto un impuesto del 3.5% sobre estas transferencias, sumado a las redadas de migrantes que han generado un ambiente de incertidumbre y temor en las comunidades de mexicanos en Estados Unidos. Este conjunto de medidas podría frenar drásticamente el flujo de divisas que ha ido rompiendo récords en los últimos años.
Las remesas, que representan aproximadamente 64,745 millones de dólares al cierre de 2024, equivalen a un 3.5% del Producto Interno Bruto Nacional y se posicionan como la segunda fuente de divisas en el país, solo superadas por las exportaciones de autopartes. Un hecho preocupante es que, con la propuesta de este impuesto y la continuación de las redadas, se podría observar una notable disminución en estos envíos de dinero, lo que tendría repercusiones significativas en la economía de millones de familias mexicanas.
Aproximadamente 10 millones de personas en México reciben remesas, beneficiando a cerca de 4.5 millones de hogares. En algunas regiones, estos envíos constituyen hasta el 41.7% de sus ingresos, proporcionando un alivio esencial en un contexto donde muchas familias viven en condiciones precarias. Por tanto, una merma en estas transferencias no solo afectaría la economía nacional, sino también el sustento de numerosas familias y su capacidad para salir de la pobreza.
La gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, ha manifestado su preocupación ante la posibilidad de que se implemente un impuesto sobre las remesas, subrayando el impacto que esto tendría en el sistema financiero mexicano, especialmente en aquellas regiones que dependen en gran medida de estos ingresos. Una caída en las remesas podría elevar la morosidad en créditos personales y microcréditos, afectando a los sectores más vulnerables que dependen de estos recursos para su vida cotidiana.
De acuerdo con datos recientes, ya se ha registrado una caída del 2.5% en el flujo de remesas durante el primer cuatrimestre de 2025. Más alarmante es el descenso del 12.1% en el mes de abril, coincidiendo con la propuesta inicial de un impuesto del 5% en la Cámara de Representantes. Posteriormente, esta propuesta fue moderada al 3.5% tras la presión de grupos de servicios financieros y acciones diplomáticas de México, aunque aún requiere la aprobación del Senado.
El panorama migratorio continúa siendo un tema delicado en la agenda política de Trump, generando un clima de incertidumbre. La presidenta de México ha mantenido una postura cautelosa pero firme en la defensa de los derechos de los migrantes, reconociendo que la salvaguarda de las remesas es esencial para la economía y bienestar de millones de mexicanos.
Mientras tanto, la situación se desarrolla en un contexto donde la reducción del flujo de remesas ya es un hecho. Las implicaciones de estas políticas podrían ser profundas, afectando no solo a la economía mexicana, sino también a la lucha por mejorar las condiciones de vida de un sector considerable de la población que depende de estos ingresos.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


