El partido del pasado viernes entre los Astros de Houston y los Angelinos de Los Ángeles captó la atención de los aficionados en la tercera entrada, cuando un pelotazo a Zach Neto llevó la tensión a otro nivel. Este episodio no solo destacó a dos de los jóvenes talentos más prometedores de la Liga Americana, sino que también generó un momento candente en el campo.
Con un out y un corredor en segunda base, el campocorto de los Angelinos, Zach Neto, fue impactado por un sinker lanzado a 94.8 mph por el abridor de los Astros, Hunter Brown. La reacción de Neto fue inmediata y apasionada; visiblemente enfadado, le gritó a Brown “¡Ya es doble!”, recordando un incidente del año pasado donde había sido golpeado por un lanzamiento previamente.
La tensión se elevó aún más cuando Hunter Brown, visiblemente irritado por la respuesta de Neto, le sugirió que debería alejarse un poco más del plato. Esa interacción llevó a que ambos jugadores se acercaran, lo que provocó que las bancas se vaciaran. A pesar de la conmoción, el árbitro decidió no expulsar a ninguno de los involucrados, optando en su lugar por advertir a ambos managers.
Es interesante observar que, a pesar de su estatura relativamente baja para un jugador de béisbol —1,80 metros y 84 kilos—, Zach Neto ha sabido hacerse notar en la MLB. Desde su debut en 2023, ha acumulado 36 pelotazos, empatando en el noveno lugar de este particular registro. Esta estadística revela un patrón en el que los lanzadores parecen utilizar pelotazos como una táctica para mantenerlo alejado del home plate, algo que Neto parece estar aprendiendo a manejar.
En declaraciones a los medios, Neto reflexionó sobre su experiencia con los pelotazos, reconociendo que, aunque ha recibido varios, también ha sabido evitarlos. Enfatizó la importancia de no mover los pies y dijo: “Si el lanzamiento está ahí y te pega, entonces es base libre… El porcentaje de embasamiento sube”. Esta perspectiva estratégica sugiere que Neto es consciente de que los pelotazos pueden ser ventajosos, incluso si implican un cierto grado de riesgo.
Con el tiempo, este joven jugador podría continuar viendo algunos lanzamientos dirigidos hacia él, especialmente de lanzadores como Hunter Brown, quienes parecen incomodarse al verlo tan cerca del plato. Sin duda, este tipo de dinámicas en el béisbol añade un componente emocionante al juego y mantendrá a los aficionados al borde de sus asientos en futuros encuentros.
La información presentada corresponde a la fecha de publicación original (2025-06-20 21:26:00) y destaca la relevancia y el drama de las rivalidades en el deporte, que continúan evolucionando con cada partido.
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