La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reafirmó este domingo el compromiso pacifista del país en un contexto global caracterizado por crecientes tensiones geopolíticas. En su declaración, citó al Papa Francisco y recordó los principios de la Constitución que rigen la política exterior de México, destacando que “la guerra es el mayor fracaso de la humanidad”, y que el futuro se edifica sobre la fraternidad y la justicia, no sobre la destrucción.
Sheinbaum utilizó su cuenta de X para enfatizar que la paz no solo se define como la ausencia de guerra, sino que implica una construcción activa de justicia. Al subrayar que México estará siempre en la búsqueda de la paz, la presidenta hizo referencia al artículo 89, fracción X de la Constitución, que aboga por la no intervención, la solución pacífica de controversias, la autodeterminación de los pueblos, y la proscripción del uso de la fuerza, destinos que deben guiar las relaciones internacionales.
En este marco, se hizo un llamado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para que desempeñe un papel decisivo en la promoción de la paz global. “Naciones Unidas debe ser hoy más que nunca la institución que llame a la construcción de la paz”, expresó la mandataria.
Otras voces dentro del partido en el poder, Morena, apoyaron la declaración de Sheinbaum, reafirmando su compromiso con la paz y la justicia. La presidenta del partido, Luisa María Alcalde, sostuvo que tanto el gobierno como el movimiento de la Cuarta Transformación estarán siempre del lado de la construcción pacífica. Clara Brugada, jefa de Gobierno de la capital, también mostró su respaldo firme al mensaje presidencial, enfatizando la necesidad de la diplomacia y la solidaridad entre naciones.
En un tono más crítico, Alejandro Encinas, exsubsecretario de Gobernación, condenó de manera contundente al expresidente estadounidense Donald Trump, describiéndolo como un “supremacista y un genocida”, e hizo un llamado a la acción: “Luchemos por la paz y la razón”.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) también expresó su apoyo a la iniciativa, uniendo su voz al llamado del Papa Francisco para detener la guerra y promover el diálogo. En un comunicado, afirmaron que “la guerra es siempre una derrota” y que la paz se construye a través del diálogo. La CEM propuso a todas las diócesis del país una semana de oración por la paz, reafirmando su compromiso con la búsqueda de soluciones pacíficas.
Esta declaración de la presidenta, junto con las reacciones de varios sectores, refleja un firme posicionamiento de México en pro de la paz y la cooperación internacional, reafirmando su rol como un factor de estabilidad en un mundo profundamente convulsionado.
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