El flujo de remesas hacia un país puede jugar un papel crucial en su economía, pero también puede generar efectos no tan positivos, como la presión sobre el tipo de cambio. Expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI) han analizado esta dinámica y encontrado que, especialmente en naciones con sistemas de cambio flexible, el alto ingreso de remesas puede llevar a una sobrevaluación de la moneda local. Esto genera un dilema: mientras que las remesas son esenciales para muchas familias, su impacto en el tipo de cambio puede debilitar la competitividad de sectores clave como el de bienes transables.
En su estudio titulado How do remittances affect real exchange rates? An empirical investigation, los analistas examinan cómo las remesas influyen en la cotización del tipo de cambio. Aunque reconocen que otros factores, como las primas de liquidez en los bonos gubernamentales y el riesgo global, también juegan un papel importante, concluyen que las remesas tienen un efecto más inmediato en los países con tipos de cambio flexibles, como México.
Desde antes de la pandemia, el debate sobre las remesas ha sido común, centrado principalmente en su impacto económico y el bienestar de los beneficiarios. Sin embargo, los expertos destacan que es fundamental abordar cómo estos flujos de dólares afectan la volatilidad del tipo de cambio, alertando sobre los efectos secundarios que pueden surgir en el sector financiero.
Cabe mencionar que el análisis de los expertos del FMI no se enfoca en la experiencia específica de un país, pero sí considera la clasificación de naciones según su régimen cambiario, posicionando a México en el grupo de países con tipo de cambio flexible.
En México, diversas voces han señalado que el ingreso histórico de remesas desde el 2020 ha evidenciado inusuales cambios en la economía. Por ejemplo, Raymundo Tenorio, profesor emérito del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), argumenta que las remesas, al ser convertidas de dólares a pesos para su consumo local, influyen en la base monetaria del país.
Datos del Banco Base revelan que el volumen de operaciones del peso mexicano contra otras divisas llegó a 6.53 billones de dólares en el año anterior. De esta cifra, solo un pequeño porcentaje –un 1%– corresponde a remesas, lo cual plantea interrogantes sobre el verdadero impacto de estas en el tipo de cambio. El centro de investigación México ¿Cómo vamos? ha subrayado que un mayor ingreso de dólares en la economía, dado el régimen de tipo de cambio flexible, tiende a fortalecer el peso frente al dólar.
Las remesas enviadas a México entre enero y abril del año 2025 alcanzaron los 19,015 millones de dólares, una cifra que representa una leve disminución del 2.5% en comparación con el mismo período del año previo. Durante el último año, de abril de 2024 a abril de 2025, las remesas acumuladas llegaron a 64,260 millones de dólares, beneficiando a 4.9 millones de hogares en el país.
Esta situación demuestra que, aunque las remesas son vitales para muchas economías y familias, su efecto sobre el tipo de cambio y la competitividad económica debe ser analizado con atención y cuidado. La forma en que se gestionen estas dinámicas podría definir el futuro económico de países con un sistema cambiario flexible como México.
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