Durante su administración, un mensaje clave de Andrés Manuel López Obrador fue: “No mentir, no robar, no traicionar al pueblo”. No obstante, el tema del huachicol podría ser un ejemplo que contradice esta promesa. A lo largo de su sexenio, AMLO afirmó en repetidas ocasiones que el problema del robo de combustibles estaba controlado y en descenso. En particular, mencionó que dicha actividad ilícita había disminuido hasta en un 95%, e incluso celebró, en septiembre de 2024, una reducción de hasta 98% en comparación con los niveles de 2018.
Sin embargo, su Sexto Informe de Gobierno contenía afirmaciones que la Auditoría Superior contradice. AMLO proclamó que la lucha contra el huachicol había generado ahorros de 342,000 millones de pesos, un monto que, según datos oficiales, contrasta con las pérdidas que Pemex experimentó en el mismo período: más de 94,000 millones de pesos por robo de hidrocarburos y otros 12,000 millones por gas LP. Este contraste plantea dudas serias sobre la veracidad de sus afirmaciones.
Entre octubre de 2024 y junio de 2025, operativos de autoridades federales en estados como Hidalgo y Puebla se llevaron a cabo, desmantelando tomas clandestinas y mostrando evidencia de la persistencia del problema. En el último trimestre de 2024, las pérdidas de Pemex por el robo de combustible alcanzaron los 5,456 millones de pesos, lo que señala que el flagelo no ha desaparecido como se proclamó.
Un análisis de las cifras muestra que en 2024 se detectaron 9,877 tomas clandestinas, una disminución leve con respecto a las 10,974 del año anterior. Hasta febrero de 2025, el problema continuaba con 1,563 tomas adicionales reportadas en ese corto período. Las cifras estimadas del huachicol fiscal indican que se pierden alrededor de 40 millones de litros diarios, representando una pérdida considerable al país.
A diferencia de la administración pasada, la presidenta Claudia Sheinbaum ha tomado medidas más cuantificables y serias. Durante el último trimestre de 2024, las pérdidas por robo de combustibles se redujeron en un 21.9%, a la par que los decomisos se incrementaron en un notable 70.45%. En los primeros meses de 2025, las autoridades lograron asegurar grandes cantidades de combustible, demostrando un cambio en la estrategia de combate.
A pesar de que el problema persiste y las cifras siguen siendo preocupantes, hay indicios de un enfoque más efectivo en el combate al huachicol bajo la actual administración, aunque los retos continúan siendo significativos. La narrativa de la lucha contra el huachicol demuestra que, mientras las promesas de erradicación pueden ser ambiciosas, enfrentarse a realidades complejas y arraigadas requiere una estrategia que se base en datos sólidos y una gestión transparente. La situación sigue siendo dinámica y merece atención constante para evaluar la efectividad de las medidas implementadas.
La información expuesta corresponde a datos recopilados hasta julio de 2025, y es importante tener en cuenta el contexto en el que se presenta. Aunque la lucha es continua, el análisis de estos datos nos ayuda a entender la evolución de un tema que sigue impactando al país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


