Doce pacientes han logrado la remisión completa del cáncer de recto en un ensayo clínico de inmunoterapia realizado en Estados Unidos. Este estudio, publicado en la prestigiosa revista The New England Journal of Medicine, reveló resultados de gran interés, ya que en algunos casos, la eficacia del tratamiento se ha mantenido por más de dos años sin necesidad de recurrir a cirugía ni quimioterapia.
El pequeño estudio de fase 2, llevado a cabo por el Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK), se centró en pacientes con tumores localmente avanzados en el recto, que no se habían diseminado a otros tejidos y que presentaban una mutación genética específica conocida como “deficiencia en la reparación de los errores de emparejamiento” o “inestabilidad de microsatélites” (MMR y MSI, por sus siglas en inglés). Este hallazgo es un paso importante, ya que la inmunoterapia utiliza los mecanismos del sistema inmunitario para combatir el cáncer.
Los investigadores administraron a los pacientes dostarlimab, un anticuerpo monoclonal anti-PD-1, que potencia la capacidad de las células inmunitarias para identificar y atacar las células cancerosas. Este tratamiento ya se había utilizado previamente para controlar tumores colorrectales metastásicos, pero si se confirman estos resultados, podría ofrecer una alternativa para prevenir que los tumores avancen a etapas más peligrosas.
Aunque el estudio es pequeño, con solo 12 pacientes que han mantenido la remisión durante al menos seis meses, algunas fuentes mencionan números que ascienden a 18. No se han reportado casos de recaída ni progresión de la enfermedad, lo cual es notable dado el seguimiento que se extendió hasta dos años en algunos casos.
La inmunoterapia tiene la capacidad de liberar a las células inmunitarias de la restricción impuesta por las células cancerosas, lo que permite un ataque más agresivo y eficaz al tumor, especialmente en el caso de las células con MMRd, que presentan un alto número de mutaciones. La rapidez con la que se redujeron los tumores ha sorprendido incluso a los investigadores.
Adicionalmente, el tratamiento ha mostrado menos efectos adversos en comparación con las terapias convencionales como la cirugía, la radiación y la quimioterapia, que suelen tener efectos devastadores para los pacientes, incluyendo disfunciones intestinales y vesicales, infertilidad y otros problemas significativos que afectan la calidad de vida. Sin embargo, es fundamental señalar que algunos expertos, como la oncóloga Hanna K. Sanoff, advierten acerca de la necesidad de mantener expectativas prudentes. Aunque los resultados son prometedores, es crucial que se realicen más investigaciones para evaluar la efectividad a largo plazo de este enfoque sin cirugía.
La comunidad médica está atenta a la evolución de estos tratamientos, reconociendo tanto las esperanzas que generan como la importancia de seguir investigando para garantizar que estos hallazgos se traduzcan en soluciones efectivas y seguras para los pacientes en el futuro. La información presentada corresponde a la fecha de publicación original, el 7 de junio de 2022, y se espera que la investigación continúe avanzando en esta prometedora dirección.
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