En las últimas semanas, hemos sido testigos de una dinámica climática cíclica, caracterizada por episodios de calor extremo que han coexistido con tímidas olas de alivio térmico, especialmente durante la ola de calor que tuvo lugar a finales de junio y principios de julio. Este alivio, a menudo acompañado de tormentas y granizo, ofrecía un respiro temporal ante las altas temperaturas que asolaban la Península. Sin embargo, la tendencia que habíamos empezado a observar parece estar cambiando drásticamente.
Posibles implicaciones de una dana. Los modelos meteorológicos han comenzado a prever la formación de una dana, es decir, una depresión aislada en los niveles altos de la atmósfera. Este fenómeno, según advierten expertos, podría traer consigo más episodios de granizo y vientos intensos. La llegada de la dana se anticipa entre el 11 y el 13 de julio, un periodo donde las condiciones climáticas podrían volverse aún más inestables.
Masas de aire en interacción. Resulta relevante señalar que la consistencia de las temperaturas ha sido diferente en la España peninsular. Mientras el calor predominaba en gran parte del territorio durante el mes de junio, los primeros días de esta semana se presentan con una dualidad notable: una masa de aire frío se ha asentado en el norte, contrastando con una masa cálida que sigue dominando en el centro y sur del país.
El tan buscado alivio térmico está, por ende, manifestándose a distintas velocidades. En el norte, las temperaturas han comenzado a moderarse, mientras que en el sur, aunque el termómetro empieza a descender desde la barrera de los 40º, el proceso se muestra más pausado.
Un fin de semana incierto. Así se perfilan las condiciones bajo las cuales la dana podría manifestarse. Aunque todavía persiste incertidumbre respecto a cómo se desarrollará este fenómeno en su llegada a la Península, las simulaciones indican que entre el viernes 11 y el domingo 13 es cuando podría sentirse con mayor intensidad.
Perspectivas de tormentas y granizo. La llegada de la dana podría desencadenar un aumento significativo de la inestabilidad atmosférica. Lo que sugiere que, de ser el caso, estaríamos ante un nuevo panorama de tormentas, lluvias intensas y vientos racheados. Las previsiones apuntan a que el sábado será el día clave en el que el fenómeno haga su presencia notable, afectando predominantemente al tercio norte, el noreste peninsular, y partes del litoral mediterráneo.
Un verano cargado de incertidumbres. Lo que sigue en el horizonte es un interrogante: ¿qué sucederá después de esta semana de alivio? Aunque los episodios cálidos que han caracterizado el último mes y medio han sido interrumpidos por breves periodos de tormentas y caídas de temperaturas, estos respiros han sido efímeros. Con la llegada de varias vaguadas, incluida la que se asocia a la dana, podría esperarse una reducción más sustancial de las temperaturas. No obstante, aún es pronto para elaborar un pronóstico definitivo. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha indicado que las semanas venideras podrían seguir mostrando temperaturas entre 3º y 5º por encima de la media habitual para esta época.
En términos trimestrales, las proyecciones de AEMET también sugieren que nos espera un horizonte de meses cálidos, con un 70% de probabilidad de que este patrón persista.
Imagen | ECMWF
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