Desde las Azores hasta Turquía, atravesando el estrecho de Gibraltar, se extiende el punto de fricción entre dos importantes placas tectónicas que sustentan la corteza terrestre: la africana y la euroasiática. Estas colosales estructuras no permanecen inactivas; su constante roce provoca la actividad sísmica y volcanes en la región. Por ello, no es sorprendente que en nuestro país, especialmente en el sur, se presenten movimientos telúricos con frecuencia.
Desde una perspectiva científica, aunque no se puede anticipar la ocurrencia exacta de un seísmo, existen medidas que pueden implementarse para mitigar los daños. La concienciación de la población, la elaboración de mapas de riesgo y la implantación de regulaciones para la construcción de infraestructuras son algunos de los recursos disponibles para enfrentar estos desafíos.
Según Salvador Ivorra, catedrático de ingeniería civil en la Universidad de Alicante, nuestro país ha tenido diversas normas de construcción. Sin embargo, estas no fueron suficientes para evitar que durante el auge turístico se levantaran edificios sin las condiciones adecuadas. A lo largo del tiempo, la normativa ha evolucionado, permitiendo la mejora en los procesos constructivos y un mayor rigor, especialmente en las áreas costeras, donde la corrosión de los materiales plantea un reto adicional.
Se anticipa que la actual Normativa de Construcción Sismorresistente, vigente desde 2002, será sustituida por el más exhaustivo Eurocódigo 8. Este marco regulador, de alcance continental, debería ser ya una realidad en nuestro país, tal como indica Ivorra.
La información aquí presentada corresponde a la fecha de su publicación original (2022-04-26 15:00:00). Aunque los principios sobre la construcción sismorresistente y la dinámica de las placas tectónicas siguen siendo válidos, es posible que haya habido avances adicionales en las normativas o en la investigación sísmica desde entonces. Es fundamental mantenerse actualizado y consciente de la seguridad estructural, dado el entorno geológico en el que habitamos.
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