Descubriendo el Futuro de la Construcción Lunar: La Innovadora Propuesta de una Joven Científica Española
En un mundo donde la exploración espacial se vuelve cada vez más pertinente, una adolescente ha destacado en el ámbito científico, capturando la atención de instituciones internacionales como la NASA y la Universidad de Cambridge. Con tan solo 16 años, Palma Bejarano Rey, oriunda de Algeciras, está liderando una revolución científica que podría transformar la construcción en la Luna.
Su destacada trayectoria incluye la creación de una biopintura capaz de purificar el aire y recolectar agua mediante microorganismos modificados genéticamente. Pero su aporte más significativo podría ser un cemento lunar innovador, desarrollado a partir de enzimas y regolito lunar, que elimina la necesidad de agua o maquinaria pesada, factores críticos en un entorno tan extremo. Este proyecto ha sido presentado en el CCIR Student Research Symposium 2025 en el King’s College de Londres, destacándose como uno de los foros científicos juveniles más prestigiosos.
El entusiasmo y la dedicación de Palma han sido premiados en competencias de alto nivel, como el Conrad Challenge, y su trabajo en el programa Summer Science Program en Colorado, donde colabora con científicos de renombre en astrofísica, biología y computación, resalta su compromiso con el avance científico.
La chispa de su innovadora idea surgió hace dos años, impulsada por su interés en la misión Artemis de la NASA, que busca un regreso humano a la Luna en 2027. Palma identificó que el transporte de materiales y agua plantea enormes desafíos económicos, y se propuso encontrar una solución. A través de Lithos Concrete, su propuesta se adapta a las condiciones extremas del satélite natural de la Tierra.
Lithos Concrete utiliza un cemento enzimático seco que no requiere hornos ni microbios vivos. Solo se necesita regolito lunar y unas enzimas traídas de la Tierra, junto a trazas mínimas de vapor de agua, que podrían ser obtenidas del aire exhalado por los astronautas o incluso de su sudor. Este enfoque bioinspirado genera una reacción química controlada que produce carbonato cálcico sólido, un material que puede utilizarse para construir estructuras en la Luna.
Palma no trabaja sola; ha creado un equipo internacional de jóvenes investigadores que colaboran en el desarrollo de Lithos Concrete, a pesar de nunca haberse reunido en persona. Desde Canadá, Suiza, Dubái y España, sus compañeros, como Jessica, Giulio, Megha y Fernando, se han dedicado a este innovador proyecto, reuniéndose alrededor de diez horas a la semana en un esfuerzo colectivo.
El proceso detrás de Lithos Concrete se basa en un sistema bioquímico diseñado para operar en la Luna. Utiliza la enzima anhidrasa carbónica, capaz de acelerar reacciones entre dióxido de carbono y vapor de agua para formar bicarbonato. Este sistema se divide en dos etapas: en la primera, se producen los iones bicarbonato, y en la segunda, estos reaccionan con iones de calcio extraídos del regolito para formar carbonato cálcico, solidificándose en condiciones de baja humedad.
Comparado con otras tecnologías lunares como el sinterizado por láser o las mezclas de geopolímeros, Lithos Concrete se presenta como una alternativa radicalmente diferente, dado que no requiere alta energía ni la importación de materiales desde la Tierra. Esta innovación se alinea con los principios de utilización de recursos en el lugar (ISRU), buscando depender lo menos posible de suministros terrestres.
Palma ha expresado su perspectiva sobre la exploración lunar, indicando que si sus tecnologías pueden funcionar en un entorno tan inhóspito, podrían ser de gran ayuda en regiones áridas y empobrecidas de la Tierra. Además, ha destacado la importancia de preparar el camino para futuras investigaciones en la construcción en otros cuerpos celestes ante el deterioro perturbador de nuestro propio planeta.
Con 2025 marcando un hito en la investigación espacial, el trabajo de Palma y su equipo elude ser solo un ejercicio académico; es un faro de esperanza que podría iluminar el camino hacia un futuro donde la ciencia y la innovación sirvan como puentes hacia soluciones sostenibles en la Tierra y más allá.
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