La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) ha dado un paso significativo hacia el cuidado del medio ambiente con la reciente implementación del proyecto «Jardín para polinizadores». Esta iniciativa, lanzada a través del Instituto de Investigaciones sobre los Recursos Naturales (INIRENA), busca no solo fomentar la conservación de la biodiversidad, sino también utilizar este espacio como una herramienta didáctica para estudiantes de diversas edades.
Catalina Rosas Monge, directora del INIRENA, subrayó que esta acción coincide con la celebración del 30 aniversario del instituto. Uno de los principales objetivos es convertir el jardín en un espacio de educación ambiental, beneficiando tanto a estudiantes de la universidad como a niños de primaria y preescolar. La idea de crear ambientes favorables para los polinizadores es crucial, dado su papel fundamental en el mantenimiento de los ecosistemas y la producción de alimentos.
La misión del INIRENA se centra en generar información y conocimiento que permita preservar los recursos naturales y optimizar su aprovechamiento. En este contexto, los jardines para polinizadores no solo sirven como refugios para estos importantes organismos, sino que también actúan como entornos de aprendizaje y generación de datos.
Rosas Monge enfatizó la crítica función de los polinizadores en el ciclo de muchas plantas y su contribución a la agricultura. Por lo tanto, es esencial crear conciencia sobre la protección de flores silvestres, que a menudo son dañadas o destruidas sin consideración.
Eduardo Mendoza Ramírez, profesor investigador del INIRENA que coordina este proyecto, añadió que el uso intenso del suelo, los cambios climáticos y la aplicación de químicos en la agricultura están contribuyendo a la disminución de los organismos que dependen del néctar. Estas condiciones adversas se agravan particularmente en áreas urbanas, donde se eliminan plantas con flores, que son vitales para los polinizadores.
La propuesta de establecer jardines para polinizadores quiere mitigar estos efectos negativos, proporcionando plantas que produzcan néctar y que sirvan como recurso esencial para estos organismos. Mendoza Ramírez mencionó que esta estrategia ya se ha adoptado en otros lugares y que uno de los objetivos es crear una red de jardines similares en diferentes ciudades, incluyendo Morelia.
Además de contribuir a la preservación medioambiental, estos espacios también ofrecen un campo de práctica para los estudiantes, facilitando la transmisión de conocimientos a través de experiencias directas. Hay iniciativas en marcha en la Facultad de Biología de la misma universidad, y se busca conectar estas actividades para maximizar el impacto educativo.
El proyecto se presenta como un piloto con la visión de expandir los jardines para polinizadores y fomentar la producción de plantas propias de la región. Esta iniciativa promete no solo enriquecer el entorno natural de la universidad, sino también cultivar una mayor conciencia ambiental entre las futuras generaciones. La información utilizada corresponde a la fecha de publicación original (2025-07-29 17:17:00), y es clave reconocer que el cuidado del medio ambiente es un esfuerzo continuo que requiere la participación de todos.
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