La economía mexicana mostró un avance del 0.7% en el segundo trimestre de 2025, según los datos ajustados por estacionalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta cifra revela el desempeño de la actividad económica, organizada por componentes del Producto Interno Bruto (PIB).
En el periodo de abril a junio, las actividades secundarias lideraron este crecimiento con un aumento del 0.8% en comparación con el trimestre anterior. Este sector incluye actividades significativas que representan el 34.3% del PIB, tales como la minería, la generación y comercialización de energía eléctrica, así como la construcción e industrias manufactureras.
A continuación, las actividades terciarias también contribuyeron con un incremento del 0.7% respecto al primer cuarto del año. Este conjunto abarca 15 actividades económicas principalmente relacionadas con servicios y comercio, que en total aportan un 61.8% al PIB nacional. En contraste, las actividades primarias enfrentaron una contracción del 1.3%, involucrando la agricultura, cría y explotación de animales, y otras áreas, que solo representan el 3.9% del PIB.
Al analizar el crecimiento anual, el Inegi reporta un incremento del 1.2% en comparación con el mismo trimestre del año anterior, desestacionalizado para eliminar influencias como festividades. Si el crecimiento del PIB se confirma el 20 de agosto, significaría que México ha experimentado dos trimestres consecutivos de avance, lo que debería alejarse del riesgo de una recesión técnica, caracterizada por contracciones en dos trimestres sucesivos.
Además, se observa que las actividades primarias han tenido un rendimiento sorprendente en el análisis anual, con un crecimiento del 4.5%, superando las expectativas para este sector. Por otro lado, las actividades terciarias también han mostrado dinamismo con un avance del 1.7%, a diferencia del PIB de las secundarias, que ha caído un 0.2%, atribuida a una alta base de comparación por su anterior crecimiento.
En relación al primer semestre de 2025, la economía creció un 0.9% respecto al mismo periodo del año anterior, aunque se trata de uno de los tres semestres menos dinámicos desde 2019. Este hecho, resaltado por analistas, indica que la actual recuperación, aunque positiva, es moderada en comparación con años anteriores.
De este modo, el panorama económico se configura como una paradoja: a pesar de las dificultades, existen índices que muestran una recuperación en sectores clave, mientras que se advierte una disminución en la actividad industrial. Con la presentación de los datos finales, se espera que se refuercen las proyecciones de crecimiento, prometiendo un futuro más estable para la economía nacional.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


