Recientemente, Belinda, la conocida cantante y actriz mexicana, participó en un podcast de la revista Billboard Latin, donde se le preguntó sobre su postre favorito, a lo cual respondió de manera deliciosa: “Crème brûlée”. Con su elección, nos invita a explorar este icónico postre francés que, a pesar de su sofisticado nombre que significa “crema quemada”, tiene una rica y discutida historia de origen que abarca a Francia, Inglaterra y España.
El crème brûlée es emblemático de la gastronomía francesa y ha sido popularizado desde el siglo XVII. A pesar de su asociación con la cocina gala, existen versiones similares en otras culturas; por ejemplo, los ingleses disfrutan de una variante conocida como “burnt cream” y en España, la famosa crema catalana, que destaca en su preparación y uso de sabores. La esencia de este postre radica en su sorprendente textura: una suave natilla que se complementa con una crujiente capa de azúcar caramelizada, la cual se rompe con una cucharita.
Belinda describió perfectamente esta dualidad diciendo: “¡Uff! Yo sería un crème brûlée porque tiene una textura arriba, pero cuando metes la cucharita hay otros sabores y una mezcla entre el azúcar y la natilla”. Su conexión personal con el postre resalta su complejidad, equilibrando lo clásico con elementos sorprendentes.
Si te animas a preparar un crème brûlée en casa y experimentar la elegancia de este manjar, aquí te compartimos la receta:
Preparación del Crème Brûlée:
- Precalentar: Precalienta el horno a 160 °C.
- Calentar la crema: En una olla, calienta la crema a fuego medio hasta que esté a punto de hervir. Retira del fuego.
- Batir y mezclar: En un bol, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla se vuelva cremosa. Agrega la vainilla.
- Combinar: Poco a poco, vierte la crema caliente sobre las yemas, batiendo constantemente para evitar que se cocinen.
- Colar y verter: Cuela la mezcla y distribúyela en moldes individuales resistentes al horno.
- Hornear: Coloca los moldes en una bandeja con agua caliente (baño María) y hornea por 35-40 minutos, o hasta que cuajen.
- Enfriar y refrigerar: Deja enfriar y refrigera al menos 2 horas.
- Caramelizar: Antes de servir, espolvorea azúcar por encima y quémala con un soplete de cocina hasta formar una capa dorada y crujiente.
Al seguir estos pasos, podrás descubrir por qué Belinda se siente tan identificada con el crème brûlée: classicismo exterior con un interior lleno de sorpresas. Este exquisito postre no solo es atractivo para el paladar, sino que también es una expresión de la rica herencia culinaria que ha perdurado a lo largo de los siglos.
Adéntrate en la cocina y no dudes en disfrutar de esta experiencia gastronómica que evoca a la elegancia y sofisticación, al igual que la propia artista.
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