Para los deportistas que en algún momento fueron de alto rendimiento, la actividad física es algo que los acompañará por el resto de su vida. Cuentan que la adrenalina que se vive en los momentos cúspide de un entrenamiento es tanta, que no queda más que buscar algo de eso, aunque los años pasen y el cuerpo, como es natural, no responda de la misma manera.
“Una vez que se hace hábito, lo que te va a decir toda la gente que ha hecho ejercicio es que no pueden vivir sin eso, es parte de sentirse completo y mantenerse mejor, aunque la edad vaya avanzando”, dice Ivar Sisniega, representante de México en Pentatlón Moderno durante los Juegos Olímpicos de 1980, 1984 y 1988.
Competidor nato desde que era niño, tanto que en la escuela solía organizar carreras en los recreos, a sus 62 años mantiene firmes las intenciones de seguir activo. Las sensaciones que emanan de la competencia es algo que no se pierde, sobre todo en quien está acostumbrado a ellas.
“Sigo compitiendo en eventos de natación, de triatlón, porque eso es algo que me divierte, que me proporciona mucho placer y satisfacción, sobre todo, seguir compitiendo, como se pueda”, comentó Sisniega.
El hecho de mantenerse en competencia no es sencillo. Requiere su esfuerzo. Sisniega alterna sus actividades como secretario general de Panam Sports con una rutina física que le permite afrontar las exigencias de actividades multidisciplinarias como el Triatlón.
“Si no hago deporte en el día siento que no me he ganado la comida Tengo la fortuna de que competí en Pentatlón Moderno, luego fui triatleta profesional, son muchos deportes, y eso creo que a la larga me ayudó a seguir muy activo, porque le voy cambiando. Una semana típica hago dos o tres sesiones de gimnasio, de pesas, nado generalmente dos o tres veces a la semana, corro dos o tres veces y también hago ciclismo. Hago esos tres deportes más gimnasio, de una a dos horas diarias, he seguido con esa rutina hasta ahora y por lo mismo me ha sido más o menos fácil”, explicó.
“Al deporte que más he estado ligado es a la natación. Empecé como nadador y al final regresé, es un deporte para toda la vida porque no te lesiona, realmente te fortalece sin lastimarte. A mí lo que me gusta mucho es correr, hubo unos años que no lo pude hacer por las rodillas, pero mi cuerpo se regeneró y otra vez estoy corriendo. Y si en esas estamos, me gusta mucho también la bicicleta, aunque he tenido mis buenas caídas, pero me gusta mucho salir a andar en bicicleta, hay lugares increíbles. Es otra sensación porque vas a una velocidad mucho mayor que en la carrera y la natación”, agregó.



