▲ El Museo Universitario del Chopo ha sido un pilar cultural en México desde su apertura en 1975, y se destaca por su conexión con expresiones sociales como el feminismo, la diversidad sexual, y la contracultura artística. Foto tomada de la página de Facebook del recinto
Ángel Vargas
Periódico La Jornada
Jueves 14 de agosto de 2025, p. 3
En el marco de su 50 aniversario, el Museo Universitario del Chopo se prepara para celebrar su legado con una serie de actividades que reflejan su esencia como “un centro social travestido de museo”, según lo destacó Sol Henaro, su directora. La conmemoración comenzará el 21 de agosto con la exhibición Era un árbol y se convirtió en un bosque, una muestra que promete ser un viaje visual por la rica historia del museo.
Desde su creación, El Chopo ha sido un refugio para lo marginal y lo experimental, convirtiéndose en un centro cultural de referencia en el norte de la Ciudad de México. Este espacio ha escuchado y respondido a las inquietudes de la comunidad, reafirmando su compromiso con la diversidad y la inclusión en la cultura.
En vísperas de este aniversario, el museo no solo se enfoca en las celebraciones, sino también en la conservación y mejora de sus instalaciones. Henaro anunció recientes trabajos de restauración, que incluyen las puertas y el icónico letrero histórico, para ofrecer una mejor experiencia a sus visitantes.
Al ser parte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), El Chopo busca una declaratoria como Monumento Artístico de México, en un proceso similar al que enfrenta el Museo Experimental El Eco. Esta aspiración es un reflejo de la importancia histórica del recinto, que data de principios del siglo XX.
Nuevos homenajes y reconocimientos
Como parte de las actividades de conmemoración, se renombrarán tres salas en honor a personalidades que han sido fundamentales para el museo: la sala Elena Urrutia, primer directora del museo y pionera del feminismo en México; la sala Jorge Pantoja, creador del Tianguis del Chopo; y la sala José María Covarrubias, fundador del Festival Internacional de Diversidad Sexual.
El programa conmemorativo también incluye una variedad de eventos como conciertos, proyecciones en un festival de cine de horror, un proyecto editorial para infancias, y la renovación de su presencia digital, además del rediseño del Archivo Desobediente, que recopila la creación cultural de colectividades independientes en México.
Un recorrido de recuerdos y significados
La exhibición Era un árbol y se convirtió en un bosque, conceptualizada por Karol Wolley, propone un laberinto de archivos y recuerdos que no se organizan en una línea temporal, sino a través de diversos modelos museísticos. Esta muestra no solo explora la historia del recinto, sino que también establece conexiones con colecciones y archivos externos, creando un diálogo entre el pasado y el presente de la cultura efímera y subterránea.
En un esfuerzo por fortalecer sus acervos, el museo llevará a cabo una revisión y catalogación de sus 368 piezas de colección artística a lo largo del año, con el objetivo de dignificar y hacer accesible su patrimonio cultural.
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