La eliminación del pago en efectivo en las carreteras y autopistas de México está programada para agilizar el tránsito y optimizar la experiencia de los viajeros. Según Caminos y Puentes Federales (Capufe), el uso de dispositivos TAG permite realizar el pago en un promedio de solo un minuto, mientras que una transacción con tarjeta sin contacto toma apenas nueve segundos. Comparativamente, los pagos en efectivo pueden llegar a tardar más de 30 segundos, lo que puede generar largas filas y pérdida de tiempo en los peajes.
A partir de enero de 2026, Capufe implementará una política que prohibirá el uso de efectivo en sus caminos y puentes. La red administrada por Capufe representa aproximadamente el 35% de las autopistas del país, cubriendo más de 3,982 kilómetros y varios puentes internacionales hacia Estados Unidos.
Una de las inquietudes más frecuentes de los usuarios es sobre la interoperabilidad de los TAG en estas carreteras. Existen distintas empresas que ofrecen dispositivos, incluyendo IAVE, PASE, Viapass y TeleVía. Según Alexis Reséndiz, director general de PASE, cualquier TAG que funcione con el principio de interoperabilidad será aceptado por Capufe, lo que significa que no será necesario cambiar tu dispositivo actual para circular por estas vías.
Los TAG están disponibles en dos modalidades: portátil y calcomanía. El dispositivo portátil es ideal para quienes utilizan más de un vehículo, mientras que la calcomanía se adhiere de manera permanente al parabrisas, reduciendo el riesgo de extravío. En caso de pérdida, es fundamental reportar la situación a la empresa proveedora de inmediato para desvincular la tarjeta bancaria o recuperar el saldo prepagado.
Sin embargo, hay diversas razones por las cuales un TAG puede ser rechazado. Entre las más comunes se encuentran una colocación incorrecta en el parabrisas, problemas con el método de pago o falta de saldo suficiente en la cuenta. Para usuarios con saldo prepago, Reséndiz sugiere recargar con al menos 30 minutos de anticipación y confirmar que el saldo sea suficiente para el recorrido. En las autopistas urbanas de la Ciudad de México, los saldos mínimos oscilan entre 61 y 310 pesos, dependiendo del acceso utilizado; mientras que en carreteras, los montos no siempre son publicados, aunque es recomendable mantener un saldo de entre 400 y 600 pesos para evitar imprevistos.
Con la implementación de estas medidas, el objetivo no solo es mejorar la fluidez del tráfico, sino también ofrecer a los usuarios un viaje más seguro y eficiente.
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