En la última década, el panorama automotriz en México ha sido testigo de cambios significativos, particularmente en la participación del mercado de las grandes automotrices estadounidenses: General Motors, Ford y Stellantis. Según revelaciones de Urban Science Latinoamérica, estas empresas no solo han visto cómo su porcentaje de ventas se reducía ante el avance de marcas asiáticas, sino que también han disminuido la producción de autos fabricados en México en un notable rango de entre 10 a 40 puntos porcentuales.
Por el contrario, marcas como Toyota, KIA y Mazda han experimentado un aumento en su participación en el mercado, completando la instalación de plantas de manufactura en el país que les ha permitido consolidar su volumen de ventas a través de vehículos fabricados localmente. A pesar de contar con fábricas en México, las tres automotrices estadounidenses optaron por un cambio estratégico que les llevó a priorizar la venta de autos provenientes de otros países. Por ejemplo, General Motors ha comenzado a comercializar vehículos fabricados en China, mientras que Ford ha hecho lo propio con unidades provenientes de Estados Unidos y Stellantis ha recurrido a Brasil.
Un análisis de ventas realizado por Urban Science indica que, para el primer semestre de 2025, el porcentaje de autos vendidos por General Motors que eran manufacturados en México ha caído drásticamente del 53% en 2016 a solo 11%. De manera similar, el porcentaje de autos de origen chino en las ventas de la marca, que no existía hace una década, ha llegado a representar un 74%.
Ford ha enfrentado una tendencia similar: en 2016, la empresa no vendía autos chinos en México, pero para 2025, este porcentaje ha ascendido a un 23%, mientras que su producción local se ha reducido del 20% al 11%. Esto ha resultado en una disminución del 6% al 3.6% en su participación de mercado durante el mismo período.
Stellantis también observa un patrón similar, con una caída en la venta de autos hechos en México del 24% al 21% y la introducción de un 10% de vehículos ensamblados en China en su oferta.
La presencia creciente de marcas asiáticas ha modificado las preferencias de los consumidores mexicanos hacia opciones que ofrecen no solo una variedad de modelos, sino también innovaciones como los vehículos híbridos de Toyota. KIA, por su parte, ha logrado posicionarse como un fuerte competidor en el mercado mexicano, aumentando su producción de autos hechos en el país del 3% en 2016 a un impresionante 65% en 2025. Sin embargo, también ha incrementado sus ventas de autos fabricados en China.
Aunque las tres automotrices estadounidenses todavía mantienen operaciones de ensamblaje en México, su galerías de ventas han revelado una clara tendencia hacia la priorización de modelos foráneos, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de la industria automotriz en el país y las decisiones estratégicas que afectarán su posicionamiento en el dinámico mercado mexicano.
La información corresponde a la fecha de publicación original (2025-08-21 23:54:00).
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