En un fascinante regreso, el estilo de mujer ejecutiva de los años ochenta está tomando protagonismo en el mundo de la moda contemporánea. En cualquier espacio laboral, desde una pasantía hasta la dirección de un negocio, un traje bien ajustado y unos pantalones sastre abren muchas puertas. La figura icónica de la mujer de negocios de esa década resurge con fuerza, reinterpretada en las pasarelas de hoy. Esta era estuvo marcada por la ambición y la tenacidad de mujeres que, en un mundo corporativo predominado por hombres, lograron hacerse un lugar significativo.
Recordamos la imagen de la ejecutiva de los 80: chaquetas con hombros amplios, un celular que parecía un ladrillo pegado a la oreja y uñas rojas que representaban poder y control. Esta mujer, con una mano firme sobre los contratos y una mirada aguda hacia los números, se convirtió en un símbolo. Cuarenta años después, este ícono de poder ha regresado, impulsado por la interpretación de diseñadores que están revisitando esa estética.
En la temporada Primavera-Verano 2025, marcas como Saint Laurent han señalado este estilo en sus colecciones. Anthony Vaccarello, el actual director creativo, enfatizó que su enfoque de esta colección femenina era más estricto y relacionado con el control. La propuesta se acompaña de camisas y corbatas junto a chaquetas de hombreras exageradas, combinando los trajes con faldas lápiz fluidas y juegos de encaje. Estos elementos muestran que la seducción sigue presente, pero siempre en el contexto del empoderamiento femenino.
La esencia de este estilo se manifestó en otras importantes pasarelas, como en Givenchy, donde los trajes de corte preciso resaltan la figura femenina; en Calvin Klein con tonos sobrios y audaces, y en Stella McCartney, donde los tacones refuerzan la autoridad de la mujer. Este renacer del “power dressing” recuerda que, aunque la moda evoluciona, la lucha por la igualdad en el ámbito laboral continúa. Según el informe Women in Business 2025 de Grant Thornton Global, solo un 34% de los altos puestos en PYMES están ocupados por mujeres, y se estima que la paridad no se alcanzará hasta 2051.
Este fenómeno también se ve influenciado por las generaciones más jóvenes, quienes han encontrado inspiración en series como Succession y personajes emblemáticos como Shiv Roy, que enfatizan el poder de la imagen en el contexto profesional. Al igual que Joan Collins en Dinastía, que en los años 80 personificaba la ejecutiva sin concesiones, la mujer actual opta por el traje no solo como imitación del hombre, sino como una expresión de su propia identidad y fuerza diferenciada.
Este análisis se presenta a partir de información disponible hasta la fecha original de publicación (2025-08-22 10:59:00), resaltando el impacto duradero y relevante de la estética corporativa femenina de los años ochenta en el panorama actual.
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