Un médico de Morelia, José Luis Baltazar Vega, ha expuesto un caso que subraya posibles irregularidades legales en su contra, derivadas de un presunto fraude cometido por un albañil. El conflicto se originó en 2013, cuando Baltazar contrató a Ismael “N”, un albañil, para realizar trabajos en un terreno que le pertenece, pagos que se hicieron conforme a la disponibilidad financiera del doctor.
A pesar de que Baltazar asegura haber cumplido con todas las obligaciones económicas, aparentemente meses después de la finalización de la obra, Ismael y otra persona, identificada como Mariano Barolas, interpusieron una denuncia exigiendo un monto adicional de 30 mil pesos. La situación se complicó aún más cuando el médico tuvo que mudarse con su familia a Querétaro, ignorando que un procedimiento legal estaría en marcha en su contra.
La historia se tornó más alarmante cuando, al regresar a Morelia para averiguar el estatus de un consultorio que posee, descubrió que este estaba hipotecado por el organismo de Conciliación y Arbitraje. Esto fue resultado directo del proceso legal que se había iniciado sin que él fuera correctamente notificado. Baltazar se percató de que el albañil y su equipo legal habían proporcionado una dirección falsa en los documentos judiciales. Además, una actuaria presentó a un individuo como apoderado jurídico del médico, sin verificar la identificación oficial correspondiente, lo que pone en entredicho la legítima representación legal.
El médico también subrayó que sus hijos, que en ese momento contaban apenas con 12 años, fueron mencionados en el proceso legal, un detalle que Baltazar considera altamente irregular y caricaturesco. “No sé con qué finalidad … mi hijo de 12 años fue considerado responsable de la obra, cuando él estaba en Querétaro”, argumentó el médico, poniendo de relieve la naturaleza irregular del caso.
Ante esta serie de anomalías, José Luis Baltazar ha realizado un llamado a las autoridades competentes, exigiendo detener el proceso en su contra y el reconocimiento de las irregularidades que se han presentado. “Que me dejen en paz, que quiten la demanda … es una caricatura, ni siquiera estuvo bien hecho”, concluyó, buscando una solución a este preocupante escenario legal que afecta no solo su profesión, sino también a su familia.
La información proporcionada se basa en hechos ocurridos hasta el 22 de agosto de 2025, y es relevante mantenerse atento a desarrollos futuros en este caso que pone en cuestión la seguridad y la justicia en el ámbito laboral y legal.
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