En la plaza Bolívar de Caracas, un significativo número de ciudadanos se reunió para registrarse en un cuerpo de voluntarios que fue creado por Hugo Chávez en 2009 y oficialmente integrado a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en 2020. Esta movilización se enmarca en un contexto de creciente presión por parte de Estados Unidos, lo que ha llevado al presidente Nicolás Maduro a considerar el evento como un “éxito total” en la reorganización de las fuerzas defensivas.
La jornada de reclutamiento, que también tuvo lugar en varios estados del país como Lara, Bolívar, Táchira, Trujillo, Sucre y La Guaira, fue destacada por figuras como Jorge Navas, del colectivo ‘Resistencia y Rebelión’, quien la denominó una “guerra cognitiva”. Navas subrayó la unidad del pueblo en la preparación contra un “enemigo en común”. Aidee Romero, jefa de una Unidad de Batalla Hugo Chávez, hizo un llamado a todos los venezolanos a participar, independientemente de sus ideologías.
La movilización adquiere particular relevancia tras el incremento de las tensiones entre el Gobierno venezolano y Washington. Días antes del reclutamiento, se conoció que Estados Unidos había elevado a 50 millones de dólares la recompensa por la captura de Maduro, mientras que el ministro Diosdado Cabello tiene un precio de 25 millones. En respuesta, el Gobierno venezolano ha denunciado lo que considera una “guerra híbrida” y una estrategia de desestabilización por parte de Estados Unidos.
La situación se volvió aún más crítica con el anuncio de un despliegue militar estadounidense en las cercanías de Venezuela, que incluye buques como el USS San Antonio y el USS Iwo Jima, con cerca de 4,500 soldados a bordo. Esta acción fue justificada por la Casa Blanca como parte de la lucha contra el narcotráfico, en medio de acusaciones de que Maduro lidera el denominado “Cartel de los Soles”.
A pesar del ambiente tenso, el ministro de Defensa, Vladímir Padrino López, instó a la calma y afirmó que la movilización es una acción voluntaria para fortalecer un cuerpo civil-militar en el país. Esta inserción de fuerzas busca responder ante un contexto marcado por el aumento de la presión internacional.
En el ángulo opositor, figuras como María Corina Machado han rechazado esta convocatoria, instando a la desobediencia civil y afirmando que las “plazas vacías” son un reflejo del futuro cercano. Mientras tanto, sectores opositores intentan reorganizarse bajo la plataforma Unión y Cambio, que incluye a destacados líderes como Henrique Capriles y Tomás Guanipa.
La información se encuentra en un contexto de alta complejidad y sensibilidad política que continúa evolucionando. Las implicaciones de esta reorganización militar y la escalada de tensiones con Estados Unidos son de suma importancia y seguirán siendo un tema central en la escena política venezolana.
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