En un análisis reciente llevado a cabo por economistas de la Universidad de Stanford, se ha revelado evidencia contundente sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral. Aunque este fenómeno está comenzando a reemplazar ciertos empleos, la narrativa es más compleja de lo que parece. Mientras que los trabajadores jóvenes están enfrentando desafíos en algunas industrias, aquellos con más experiencia se están beneficiando con la aparición de nuevas oportunidades.
El estudio, realizado por Erik Brynjolfsson, profesor de Stanford, junto a Ruyu Chen y Bharat Chandar, examinó datos de ADP, la mayor empresa de nómina en Estados Unidos, desde finales de 2022, coincidiendo con el lanzamiento de ChatGPT, hasta mediados de 2025. Los investigadores descubrieron señales claras que sugieren que la adopción de inteligencia artificial generativa ha ido acompañada de una reducción en las oportunidades laborales para los trabajadores de entre 22 y 25 años en sectores como el servicio al cliente y el desarrollo de software, donde se observó una disminución del 16 por ciento en el empleo.
El estudio aporta un panorama matizado sobre cómo la IA afecta el ámbito laboral. Aunque históricamente se han hecho predicciones desesperanzadoras sobre la eliminación de trabajos debido a la automatización, hasta ahora, no había datos que respaldaran tales afirmaciones. Por ejemplo, la desocupación relativa entre los jóvenes graduados había comenzado a caer desde 2009, mucho antes del actual auge de la IA. Curiosamente, sectores considerados en riesgo, como la traducción, han visto un aumento en las oportunidades laborales en años recientes.
Brynjolfsson menciona: “Es difícil entender lo que está sucediendo si solo se observa una empresa en particular o se oyen anécdotas.” A través de un análisis sistemático de los datos de nómina, el equipo de Stanford concluyó que el impacto de la IA está más relacionado con la experiencia y la pericia del trabajador que con el tipo de trabajo que realiza. Los empleados más experimentados en industrias donde se está adoptando la IA generativa han permanecido relativamente protegidos contra el desplazamiento laboral, con oportunidades que tienden a mantenerse estables o incluso a crecer levemente. Este hallazgo es consistente con lo que muchos desarrolladores de software han señalado: las tareas repetitivas y rutinarias, como la programación de conexiones API, son ahora más susceptibles a la automatización.
Aun cuando estas transformaciones están ocurriendo, el estudio subraya que la IA está eliminando trabajos sin necesariamente reducir los salarios, al menos por el momento. Los investigadores también consideraron factores que podrían influir en los datos, como la pandemia de Covid-19, el aumento del trabajo remoto y los despidos recientes en el sector tecnológico, encontrando que la influencia de la IA se mantiene pese a estos elementos.
El estudio ofrece lecciones sobre cómo maximizar los beneficios de la IA en la economía. Brynjolfsson sugiere modificaciones en el sistema fiscal que eviten premiar a las empresas que optan por reemplazar a los trabajadores con automatización. Además, plantea que las empresas de IA desarrollen sistemas que favorezcan la colaboración entre humanos y máquinas.
Junto a otro científico de Stanford, Andrew Haupt, Brynjolfsson argumentó que las empresas de IA deberían establecer nuevos estándares de “centauros”, que evalúen la colaboración humano-máquina para incentivar un mayor enfoque en la potenciación en lugar de la automatización. “Creo que aún hay muchas tareas en las que humanos y máquinas pueden superar a la IA por sí solas”, sostiene Brynjolfsson.
Expertos como Matt Beane, profesor asociado en UC Santa Bárbara, anticipan que el auge de la IA generará una demanda por trabajos que requieran esta colaboración. Beane enfatiza que, si bien se automatizará lo que sea posible, aún quedará una cantidad considerable de trabajo que los humanos podrán realizar para gestionar los resultados de la IA.
A medida que la inteligencia artificial avanza de forma acelerada, Brynjolfsson advierte que el impacto sobre los trabajadores más jóvenes podría extenderse a aquellos con más experiencia. “Es esencial crear un sistema de alerta temprana para monitorear estos cambios en tiempo real”, afirma. “Esta es una tecnología de gran trascendencia.”
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


