Un insólito incidente sorprendió a los visitantes de una plaza en Santa Catarina, Nuevo León, cuando un niño de 8 años, Dorlan Alexander, quedó atrapado dentro de una máquina de peluches. El rescate del pequeño fue llevado a cabo por un héroe inesperado: un vendedor de empanadas.
El suceso tuvo lugar la noche del 25 de agosto, alrededor de las 7:30 p.m., y generó gran preocupación entre quienes se encontraban en el lugar. Durante aproximadamente 30 minutos, el niño experimentó calor y falta de aire, lo que intensificó la urgencia de su rescate. Sus padres, Karen Mirela y Omar Saldívar, pidieron ayuda, pero fue Erik Antonio Valdez Villanueva, un ciudadano que se encontraba en la plaza, quien decidió actuar.
Dorlan había ido a la zona de juegos con su abuela tras cortarse el cabello en una peluquería cercana. En un momento de descuido, entró en el compartimento de la máquina, que se cerró automáticamente, dejándolo atrapado. A pesar de la recomendación del personal de la plaza de esperar por los rescatistas, Erik obtuvo permiso de la madre y forzó la compuerta, logrando rescatar al niño sin lesiones.
La valiente intervención de Erik fue celebrada no solo por los padres de Dorlan, sino también por las autoridades de Protección Civil, quienes confirmaron que el niño estaba estable tras ser revisado médicamente.
Este caso resalta los peligros potenciales que representan las máquinas de peluches para los niños. Aunque parecen inofensivas, son accesibles y pueden provocar accidentes en ausencia de supervisión adulta. Especialistas advierten que los espacios reducidos de estas máquinas pueden generar asfixia y estrés, y sugieren que los padres mantengan a sus hijos bajo constante vigilancia.
En caso de que un niño quede atrapado en una máquina similar, es fundamental mantener la calma y notificar al personal del lugar. Asimismo, llamar al 911 o a los servicios de Protección Civil es clave para un rescate seguro. Mientras se espera la llegada de ayuda, es esencial tranquilizar al menor y, si la situación es crítica, considerar la posibilidad de intervenir, siempre con autorización de los padres. Un chequeo médico posterior también es recomendable para descartar complicaciones.
La experiencia vivida por Dorlan Alexander y su familia destaca la necesidad de crear conciencia sobre las precauciones necesarias en lugares públicos y la importancia de la intervención rápida y eficaz en situaciones de emergencia.
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