Isabel Alysa, una experta en cuidado de la piel, ha trabajado con miles de personas, lo que le ha permitido interactuar con una diversidad de texturas y tonos de piel. Uniendo su experiencia en la industria de la belleza, ha desarrollado productos diseñados para parecer bronceados naturales y evitar el inconfundible olor asociado a muchos autobronceadores. “Replantear el sistema de aplicación y la lista de ingredientes fue clave para lograrlo”, explica Alysa.
Su enfoque se centra en fórmulas innovadoras que incluyen ingredientes hidratantes y antioxidantes. Un componente destacado es la glicerina, que no solo retiene la humedad, sino que también facilita un bronceado uniforme y que se desvanece con gracia. Además, incorpora aceites botánicos como el de semilla de moringa y extractos de algas, que fortalecen y protegen la barrera cutánea, especialmente en climas áridos o con el uso frecuente de productos autobronceadores. Otro ingrediente efectivo es el dimetil isosorbida (DMI), que mejora la penetración de los ingredientes activos, asegurando un color más duradero y uniforme.
Esencialmente, la correcta aplicación es vital para un bronceado exitoso. Alysa alerta sobre errores comunes que pueden evitar un resultado óptimo. Un consejo fundamental es exfoliar la piel 24 horas antes de aplicar el autobronceador, ya que hacerlo justo antes puede alterar el pH de la piel y afectar el bronceado. Además, sugiere aplicar crema hidratante solo en áreas secas como tobillos, rodillas, manos y codos, antes de iniciar el proceso de bronceado.
Para aplicar el autobronceador, se recomienda usar un guante y trabajar en secciones, promoviendo la idea de que “menos es más” y destacando la importancia de un buen difuminado. Alysa también aconseja el uso de una brocha suave para las manos y los pies, previniendo la acumulación en zonas difíciles, así como la utilización de productos como Acqua Self-Tanning Mist para un acabado más natural en esas áreas.
Un truco adicional es emplear el Contour Sculptor para agregar definición en zonas específicas del cuerpo, como los abdominales y el rostro, logrando un aspecto esculpido donde se desee.
Existen diversas fórmulas de autobronceadores, incluyendo spray, mousse y bruma, cada una adaptada a diferentes tipos de piel y estilos de vida. Los tiempos de aplicación pueden variar desde 2 a más de 6 horas, según el nivel de color deseado, y es factible aplicar múltiples capas para obtener un tono más oscuro. La elección correcta depende en gran medida de la experiencia individual en el cuidado de la piel y el autobronceado.
La información presentada se basa en datos disponibles hasta el 29 de agosto de 2025, y el interés en productos de bronceado seguro y estéticamente plásticos continúa creciendo en el mercado actual.
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