Luz Adriana Sainz García ha trabajado durante cinco años como ayudante de autopsias en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Charo. Durante este tiempo, ha enfrentado un desafortunado giro en su salud al contagiarse de un hongo que está dañando su ojo izquierdo. Este problema aparece como consecuencia de la falta de equipo de protección necesario en su lugar de trabajo.
Sainz fue diagnosticada con Histoplasmosis Ocular, una condición severa que ha llevado a la pérdida gradual de su visión. A pesar de contar con un diagnóstico médico y un certificado de discapacidad emitido por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Michoacán, su situación no ha sido reconocida como una enfermedad laboral por parte de sus superiores, dejándola sin el respaldo necesario.
En una rueda de prensa, Luz Adriana hizo evidente su preocupación al relatar que tras una autopsia realizada sin el equipo de seguridad adecuado, recibió únicamente un cubrebocas tricapa, el cual no es suficiente para protegerse de los peligros inherentes a su trabajo. Aun así, por motivos de represalias, se vio obligada a utilizar un cubrebocas adecuado a su costo.
Este lamentable episodio no solo se limita a problemas de salud. Sainz también ha denunciado hostigamiento por parte de sus superiores tras exigir equipo de protección para manejar formaldehído, un material altamente peligroso. En lugar de recibir apoyo, ha sido sancionada, enfrentándose a amonestaciones y malentendidos sobre su papel dentro del laboratorio.
Su búsqueda de justicia ha llevado a Luz Adriana a presentar quejas ante diversas instituciones, incluyendo la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED). Sin embargo, lamenta que estas quejas hayan resultado en meras recomendaciones que no han tenido efecto alguno en su situación.
Sainz enfatiza su deseo de que se reconozca su enfermedad como laboral, lo cual sería un ajuste necesario conforme a las leyes mexicanas.
En cuanto a la seguridad en el trabajo, la NOM-017-STPS-2008 y las guías de bioseguridad de la OMS y la OPS especifican que el equipo de protección personal durante autopsias y necropsias incluye elementos fundamentales que no han sido proporcionados a Sainz. Dicho equipo incluye, entre otros, bata o traje impermeable, guantes dobles de látex, protección ocular, respiradores de alta eficiencia, y botas de hule, lo que contrasta dramáticamente con los recursos que ha recibido hasta ahora.
Se espera que con situaciones como la de Luz Adriana, se promueva una mayor conciencia sobre la importancia de la seguridad en el trabajo, especialmente en entornos tan críticos como el de la medicina forense. La falta de atención a estas necesidades no solo pone en riesgo la salud de los trabajadores, sino que también socava la efectividad del sistema de salud pública en su conjunto.
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