La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha confirmado en la conferencia de prensa matutina del 4 de septiembre de 2025 que su administración está estudiando el planteamiento de Estados Unidos sobre las “barreras” comerciales y no comerciales que podrían impactar la revisión del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Esta declaración se produce tras una reunión del 3 de septiembre con el secretario de Estado, Marco Rubio, donde se subrayó la necesidad de abordar estos temas con urgencia. La presidenta mencionó que el secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, está liderando el trabajo en este asunto.
En la conversación, Sheinbaum especificó que las “barreras” mencionadas por Estados Unidos no constituyen necesariamente violaciones al T-MEC; son más bien cuestiones que requieren revisión detallada. Según sus declaraciones, cerca de 50 barreras han sido identificadas y se analizarán individualmente en busca de soluciones. Sin embargo, aclaró que algunas de estas no son reconocidas como verdaderas barreras bajo el enfoque del gobierno mexicano.
Uno de los ejemplos que presentó fue el caso del jitomate, donde México ha argumentado que las barreras impuestas no están vinculadas al acuerdo comercial.
Después de la reunión, un comunicado del portavoz Tommy Pigott destacó que Rubio enfatizó la importancia de resolver estas barreras para mejorar la relación comercial entre ambos países. Las cuestiones en juego fueron presentadas previamente en el Informe de la Estimación Nacional de Comercio 2025 por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que identificó diversos obstáculos que afectan el comercio, incluyendo políticas de importación y regulaciones técnicas.
Uno de los puntos críticos se refiere a las políticas de importación de México, que, según el informe, presentan inconvenientes como la notificación insuficiente de cambios en los procedimientos aduaneros y tratamientos diferentes en varios puestos fronterizos. Esto ha llevado a que los exportadores estadounidenses enfrenten desafíos en la logística y la organización de sus envíos.
Además de las importaciones, las barreras técnicas en el sector de productos farmacéuticos y dispositivos médicos han sido señaladas, con retrasos significativos en los procesos de autorización y registros sanitarios. Las restricciones también se extienden a productos agrícolas como el glifosato y otros pesticidas, donde Estados Unidos ha presionado para que México otorgue permisos de importación en consonancia con acuerdos previos.
La situación energética también ha sido objeto de atención, dado que el gobierno de México ha implementado políticas que favorecen a sus empresas estatales, como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (PEMEX), limitando la participación de compañías extranjeras en el sector.
Con el panorama actual compuesto por desafíos en diversos sectores, se prevé que el análisis de las barreras impuestas por Estados Unidos y la respuesta de México determinará el rumbo de las relaciones comerciales en el marco del T-MEC. Las expectativas continúan centradas en que se logre un entendimiento que favorezca un comercio más fluido y menos restrictivo entre los países aliados.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


