En el vibrante escenario de las discotecas suecas, una figura singular se erige como símbolo de vitalidad y energía: DJ Gloria, una mujer de 81 años cuyo nombre real es Madelein Mansson. Con su traje de lentejuelas y una sonrisa contagiosa, Gloria anima las noches de aquellos mayores de 50 años, ofreciendo una experiencia que va más allá de la simple música y que se convierte en un verdadero fenómeno social.
Desde su hogar en un barrio del sur de Estocolmo, Gloria refleja una transformación personal notable. A los 62 años, tras el fallecimiento de su marido, decidió cambiar su vida y se lanzó a convertirse en DJ. Con un pasado como profesora de aeróbic, la música siempre había sido un refugio para ella. Su transición a la cabina de DJ fue impulsada por un deseo de re superar la tristeza y, al mismo tiempo, desear un espacio donde las personas de su edad pudieran disfrutar de la música y el baile.
Las noches en el club Josefina, uno de los lugares más emblemáticos donde se presenta, se llenan de clásicos como “Mamma Mia” y “I Will Survive”, temas que evocan nostalgia y resuenan con su audiencia. Cada evento comienza a las 18:00 y termina alrededor de las 23:00, ajustándose perfectamente al estilo de vida de su público, que busca diversión sin trasnochar.
DJ Gloria ha sabido conectar con su audiencia de una manera excepcional. Las mujeres, en particular, son atraídas a la pista de baile, no solo por la música, sino por la atmósfera de empoderamiento que crea. Simpatizantes como Eva Jakobson, de 63 años, elogian su capacidad para hacerlas sentir jóvenes y entusiastas. “Es la mejor DJ que hemos tenido en Suecia. Pon cada mujer en primer plano”, dice Louise, de 69 años, resaltando el impacto positivo que Gloria tiene en su comunidad.
Dotada de una personalidad arrolladora, DJ Gloria no se detiene ante los desafíos. Con una agenda que a menudo está reservada con un año de antelación, su dedicación a la música es evidente. Ella se mantiene al tanto de las últimas tendencias, enriqueciendo su playlist y siempre lista para conectar con el público, quien interactúa con ella a través de peticiones musicales y selfies.
Gloria se ha convertido en un ícono, no solo por su talento, sino por lo que representa: la idea de que nunca es tarde para reinventarse. A pesar de su éxito, mantiene una rutina sencilla, preparando sus listas de reproducción en su mesa de cocina y compartiendo su amor por la música con aquellos que buscan un lugar donde bailar y disfrutar. Así, DJ Gloria continúa desafiando las normas sobre la edad, iluminando las noches de aquellos que buscan alegría y camaradería en cada ritmo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


