La Secretaría de Hacienda ha presentado en su Paquete Económico 2026 importantes ajustes tributarios que buscan abordar las preocupaciones de salud pública relacionadas con el consumo de productos nocivos. Entre los cambios propuestos, se contempla un aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) tanto para bebidas azucaradas como para el tabaco, junto a la implementación de un nuevo impuesto especial del 8% sobre los videojuegos que contengan contenido violento.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador, ha resaltado que el propósito de estas medidas es “incentivar hábitos más saludables” y mitigar el impacto económico que el tratamiento de enfermedades relacionadas con estos productos genera en el presupuesto estatal. En este sentido, para las bebidas saborizadas, el IEPS pasaría de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro, abarcando también aquellas que contienen azúcares no calóricos.
En cuanto al tabaco, se plantea un aumento en la tasa ad valorem del 160% a un 200%, además de un incremento gradual de la cuota específica hasta 2030, y la inclusión de nuevos productos que contienen nicotina, tales como las llamadas “bolsas de nicotina”. Los tabacos hechos a mano también verían un alza, situando su tasa ad valorem en un 32%.
Estas propuestas están alineadas con la campaña nacional presentada por la presidenta Sheinbaum el 27 de agosto, que se enfoca en la reducción del consumo de azúcares, dada su relación con serios riesgos para la salud. Además, la inclusión de un impuesto del 8% para videojuegos con contenido violento y el aumento del impuesto ad valorem de 30% a 50% sobre apuestas, complementan un marco fiscal que, más allá de la recaudación, tiene como objetivo desincentivar el uso de productos que afectan tanto la salud física como mental de la población.
Amador ha puntualizado que al ampliar la base gravable y robustecer la estructura tributaria, se espera aumentar los ingresos de la recaudación federal participable, lo que podría traducirse en la generación de más recursos para que los estados puedan atender áreas prioritarias como salud, educación, seguridad e infraestructura.
Cabe mencionar que en las propuestas no se incluyen los impuestos a cervezas ni otras bebidas alcohólicas, a pesar de que diversas organizaciones civiles habían solicitado su consideración en estas reformas fiscales.
Esta serie de cambios tributarios refleja un enfoque cada vez mayor hacia la salud pública y la promoción de hábitos más saludables, marcando un esfuerzo significativo del gobierno por contribuir al bienestar de sus ciudadanos. Sin lugar a dudas, el Paquete Económico 2026 abre un debate crucial sobre cómo la política fiscal puede servir como herramienta para la transformación de hábitos en la sociedad.
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