El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha declarado un estado de excepción en siete de las 24 provincias del país ante el crecimiento de las protestas en respuesta a la eliminación del subsidio al diésel. Esta controversia ha reavivado tensiones que se habían manifestado durante los mandatos de expresidentes como Lenín Moreno y Guillermo Lasso, quienes también enfrentaron disturbios liderados por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) debido a intentos de elevar los precios de los combustibles.
Con la reciente eliminación del subsidio, el costo del diésel se ha disparado, pasando de 1.80 a 280 dólares por galón, lo que ha llevado a trabajadores y estudiantes a movilizarse, argumentando que estas decisiones perjudican el costo de vida en el país. Durante la jornada del lunes, una protesta por parte de conductores de camiones resultó en el cierre temporal de varias vías, aunque la intervención policial logró restablecer el tránsito sin reportar heridos.
Este martes, la carretera Panamericana Norte, clave para el acceso a Quito, se encontró bloqueada con piedras y montículos de tierra, reflejando la disconformidad social ante la situación provocada por la decisión gubernamental. En respuesta a estos disturbios, Noboa firmó un decreto que establece el estado de excepción en las provincias de Carchi, Imbabura, Pichincha, Azuay, Bolívar, Cotopaxi y Santo Domingo, citando “grave conmoción interna” como la causa del mismo.
La declaración de estado de excepción tendrá una duración de 60 días y busca, según el gobierno, mitigar las complicaciones en la cadena de abastecimiento de alimentos y el libre tránsito de las personas, que se han visto obstruidos por los bloqueos. Además, el decreto incluye la suspensión de la libertad de reunión en las provincias mencionadas, otorgando poderes a las fuerzas policiales y militares para disolver cualquier reunión que se considere una amenaza a la seguridad ciudadana.
En medio de estas tensiones, se prevé que en Cuenca, capital de Azuay, se realice una marcha en contra de un proyecto minero operado por una empresa canadiense. Marlon Vargas, presidente de la Conaie, ha exigido la derogación del decreto que elimina el subsidio al diésel arguyendo que “perjudica al sector empobrecido y al pueblo ecuatoriano”. Por su parte, el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) ha anunciado una manifestación programada para el 23 de septiembre en contra de esta medida, mientras que estudiantes universitarios han convocado a una protesta en Quito para el mismo día.
Este contexto complicado, con sus implicaciones sociales y económicas, subraya la importancia de seguir de cerca la evolución de esta situación en Ecuador, que genera un intenso debate en la ciudadanía. La información presentada refleja un panorama actualizado hasta el 16 de septiembre de 2025 y subraya la necesidad de un análisis profundo y continuo sobre la crisis provocada por la eliminación del subsidio al diésel.
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