El avance de la robótica está transformando nuestros entornos cotidianos, lo que exige una revisión esencial en las estrategias de seguridad de las empresas del sector. Ante la creciente integración de robots en espacios compartidos con humanos, es fundamental reimaginar cómo abordar la seguridad.
Sonair, una empresa radicada en Oslo, Noruega, se destaca por su innovador enfoque en este ámbito. Su tecnología de sensores ADAR (detección y alcance acústico) promete ofrecer una solución más eficiente y económica que la tecnología LIDAR ampliamente utilizada. Estos sensores utilizan ondas ultrasónicas para crear una visión tridimensional del entorno. Al enviar señales de sonido y analizar sus ecos, los robots pueden obtener una representación más precisa de su alrededor, complementando la información que proporcionan sus cámaras y otros sensores.
Knut Sandven, cofundador y CEO de Sonair, explica la importancia de esta tecnología comparando la percepción humana, que abarca el uso de varios sentidos, con la de las máquinas. Aunque las cámaras son instrumentos valiosos para la comprensión del entorno, su eficacia se ve limitada en ciertas condiciones. En este sentido, los sensores de Sonair están diseñados para superar estas limitaciones, especialmente en lo que respecta a la percepción de la profundidad, un aspecto crítico para la operativa segura de las máquinas.
Tradicionalmente, la industria ha recurrido a sensores LIDAR, que funcionan enviando haces de luz y midiendo su rebote. Sin embargo, Sandven argumenta que estos son menos efectivos en comparación con sus sensores, que pueden “llenar el ambiente de sonido” y proporcionar datos mucho más completos.
Estructurados en un formato estándar de la industria, los datos generados por los sensores de Sonair son compatibles con una amplia gama de hardware y software de robots. La empresa lanzó su sensor este año, obteniendo rápidamente una respuesta positiva del mercado, con varios fabricantes de robots expresando interés en integrar esta tecnología en sus próximos modelos.
Además, Sonair ha expandido su aplicación a sectores industriales donde la seguridad es primordial. Las empresas están utilizando estos sensores para detectar la presencia de personas en áreas peligrosas con maquinaria pesada, lo que permite desactivar los equipos automáticamente y prevenir accidentes.
Para hacer frente a la creciente demanda, Sonair ha recaudado 6 millones de dólares en una ronda de financiación reciente. Inversionistas del ámbito robótico han reconocido el problema que la empresa se propone solucionar. A medida que los robots se integran cada vez más en la vida diaria, la discusión sobre la seguridad se vuelve indispensable, similar a las preocupaciones que surgieron en los inicios de la industria de los vehículos autónomos.
Expertos como Fady Saad, de Cybernetix Ventures, subrayan los temores de seguridad asociados con la introducción de robots humanoides en los hogares. La posibilidad de que un robot cause daño a niños o mascotas plantea un desafío que necesita atención inmediata.
A pesar de la creciente competencia en el sector de la robótica, Sandven sostiene que Sonair no enfrenta competidores significativos en el frente de los sensores basados en sonar en este momento. Su ambición es que esta tecnología se convierta en un estándar en todos los robots, similar al rol que desempeñan las cámaras hoy en día. El futuro de la seguridad en la robótica es un tema de suma relevancia que podría ir evolucionando con el tiempo, y es posible que el próximo año se disponga de más evidencia sobre el rumbo de esta tecnología.
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