En la década de 1980, un encuentro trascendental tuvo lugar entre dos estudiantes de la Facultad de Ciencias de la UNAM, donde surgió el primer lazo entre Claudia Sheinbaum Pardo y Jesús María Tarriba Unger, ambos dedicados a la Física. Claudia, con un fuerte interés en la política y los movimientos sociales, y Jesús, atraído por el sector financiero, se cruzaron de nuevo durante una práctica de laboratorio, lo que marcó el inicio de su relación amorosa. Sin embargo, tras un año y medio, tomaron caminos diferentes, perdiendo el contacto durante más de tres décadas.
Jesús María Tarriba concluyó su licenciatura en 1988 y se trasladó a la Universidad de California para realizar su tesis, y posteriormente completó su maestría y doctorado en Ciencias Físicas. Su investigación, que le valió el prestigioso premio Weizmann de Ciencias Exactas, dio inicio a su carrera en el Banco Santander en España, donde ocupó diversos cargos hasta ser director de Gestión de Riesgos entre 2008 y 2016. Su vida familiar incluye el matrimonio con Martha Tello Díaz, tataranieta del expresidente Porfirio Díaz, con quien tuvo una hija, Fernanda.
Por su parte, Claudia Sheinbaum finalizó su licenciatura en 1989 y se destacó en movilizaciones sociales desde su época universitaria. Tras radicar en California durante cuatro años y obtener su maestría en Ingeniería Energética, se convirtió en la primera mujer en ingresar al doctorado de Ingeniería en Energía en la UNAM. Su labor en la investigación sobre el cambio climático le valió el Premio Nobel de la Paz en 2007. Las trayectorias de vida de Sheinbaum incluyeron su activismo político desde la incorporación al PRD y un cargo en el gabinete del entonces Jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, trascendiendo hasta su rol actual como la primera mujer presidenta de México.
El destino quiso que, más de tres décadas después, Claudia y Jesús se reencontraran a través de Facebook en 2016. Ambos, ya divorciados, no solo retoman su conexión personal, sino que deciden dar un nuevo paso en su relación. Su historia culminó con una ceremonia íntima de matrimonio el 17 de noviembre de 2023, marcando un nuevo capítulo tanto en sus vidas personales como en su legado histórico.
Este relato de amor que se extiende desde un encuentro universitario hasta el salón presidencial es un testimonio del ciclo de la vida, del crecimiento personal y profesional, y de cómo el destino puede dar segundas oportunidades. A medida que Claudia y Jesús se preparan para enfrentar juntos nuevos desafíos, su historia se convierte en un símbolo de perseverancia y reencuentro en el escenario político nacional.
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