El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha mantenido una conversación clave con Donald Trump, en la que pidió la eliminación de los aranceles impuestos sobre productos brasileños y las sanciones dirigidas a ciertos funcionarios. Este diálogo, que tuvo lugar el lunes, marcó la conversación más extensa entre ambos líderes desde que la guerra comercial global de Trump puso a Brasil en el punto de mira.
Durante la llamada, que se prolongó alrededor de 30 minutos, acordaron reunir a ambos en persona en un futuro próximo, con la posibilidad de un encuentro en una cumbre de naciones del sudeste asiático en Malasia a finales de octubre. Trump ha delegado a su secretario de Estado, Marco Rubio, para liderar las negociaciones sobre comercio con Brasil, aunque la Casa Blanca aún no ha comentado sobre la situación.
Esta conversación es vista como un indicativo de un deshielo en las relaciones entre Estados Unidos y Brasil, que experimentaron un fuerte deterioro después de que Trump impusiera aranceles del 50% a diversos productos brasileños y sanciones que afectaron a un juez de la Corte Suprema, todo ello en un intento de influir en el juicio del expresidente Jair Bolsonaro, condenado en septiembre por cargos de intento de golpe de Estado.
El ministro de Finanzas brasileño, Fernando Haddad, caracterizó la conversación como “positiva”, y se produce tras un breve encuentro en la Asamblea General de la ONU, donde Trump y Lula expresaron una buena conexión y plantearon la posibilidad de una reunión para abordar sus diferencias.
A raíz de este diálogo, ambos países han comenzado a organizar una reunión presencial, reabriendo canales de comunicación. El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, ha reanudado las conversaciones con el secretario de Comercio de EE. UU., mientras que se prevé que Haddad se reúna con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en Washington a finales de mes.
Brasil busca aclarar lo que considera malentendidos en cuestiones comerciales y otros asuntos con el gobierno estadounidense. Un tema focal en estas conversaciones es el marco legal que regula a las empresas estadounidenses de redes sociales en Brasil, especialmente la controversia relacionada con la suspensión temporal de X, propiedad de Elon Musk, por parte del Tribunal Supremo brasileño.
Además, Trump y otros funcionarios de su administración han presionado a Brasil para que se retiren los cargos contra Bolsonaro, quien fue un aliado cercano de Trump en América Latina. Lula, por su parte, ha señalado los intentos de Trump de interferir en la soberanía brasileña, un mensaje que ha resonado con su base política mientras se prepara para las elecciones presidenciales de 2026.
La información compartida corresponde a la fecha de publicación original (2025-10-07 00:18:00) y refleja el contexto actual de las relaciones entre ambos países en ese momento.
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