La reciente expansión del mercado de centros de datos en Polonia ha captado la atención, y no es para menos. La instalación de Duchnice, ubicada a 15 kilómetros de Varsovia, es solo el primer paso en un ambicioso proyecto que incluirá tres edificios idénticos, con un valor total de 2.500 millones de zlotys, alrededor de 588 millones de euros. Este monumental desarrollo, que albergará hasta 50,000 servidores y generará una capacidad total de 43,2 MW, subraya la creciente demanda por la infraestructura digital en Europa del Este.
Sławomir Koszołko, CEO de Atman y líder en la Asociación Polaca de la Industria de Centros de Datos, enfatiza la importancia de estos centros, señalando que “si se apagaran todos, el mundo actual dejaría de funcionar”. Estas instalaciones no solo brindan seguridad física y continuidad energética, sino que también garantizan la protección del hardware frente a incendios y otros desastres, marcando una gran evolución respecto a épocas pasadas, donde los servidores se encontraban en habitaciones poco adecuadas.
Actualmente, el 61% de las empresas polacas utilizan servicios de centros de datos, un incremento considerable en comparación con 2022. Las proyecciones son optimistas: se prevé que la capacidad de los centros de datos en Polonia se triplique entre 2024 y 2030, abriendo un abanico de oportunidades en un sector en pleno crecimiento.
Polonia se ha posicionado en una “segunda liga” en el ámbito de los centros de datos en Europa, justo detrás de las potencias como Fráncfort, Londres, Ámsterdam, París y Dublín. Sin embargo, a medida que el mercado se desarrolla, Varsovia ha atraído a grandes jugadores como Google y Microsoft, quienes han establecido centros masivos para respaldar su infraestructura en la nube, beneficiando a toda la región de Europa Central y Oriental.
La elección de Varsovia para estas inversiones no es fortuita. La ciudad se considera un núcleo estratégico por poseer una infraestructura adecuada y por su proximidad a los usuarios finales, lo que mejora la conectividad y reduce la latencia. Además, se ha destacado la importancia de estar en un país miembro de la OTAN, lo que brinda un nivel adicional de seguridad y tranquilidad a las empresas internacionales.
Sin embargo, las inquietudes sobre el clima polaco y su capacidad para competir con los fríos países nórdicos siguen presentes. Christopher Kenny, cofundador de Global Compute Infrastructure, reconoce que, aunque los países nórdicos ofrecen condiciones ventajosas para el enfriamiento, la localización cerca de los usuarios finales es primordial para el éxito de los servicios en la nube.
Cabe destacar que la inversión inicial en la infraestructura de centros de datos es solo la punta del iceberg. El verdadero costo radica en los servidores y el equipamiento interno, que representa una inversión significativamente mayor. Además, este desarrollo se está llevando a cabo bajo estrictas normas de sostenibilidad, funcionando con energías 100% renovables y utilizando avanzados sistemas de refrigeración.
Como se observa, los centros de datos son el motor de la economía digital en Polonia. Sin ellos, el camino hacia la digitalización, la inteligencia artificial y otras innovaciones tecnológicas sería limitado. Con una capacidad prevista de más de 500 MW en los próximos años, Polonia se perfila como un jugador clave en el panorama digital europeo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2025/10/Cierra-el-Museo-Nacional-de-Arte-en-Washington-75x75.jpg)
