La reciente transacción entre Telefónica y Millicom ha marcado un hito importante en el panorama de las telecomunicaciones en Uruguay. La gigante española ha sellado la venta de su filial uruguaya por 440 millones de dólares, cerrando así un capítulo de 20 años de presencia en el país sudamericano. Este largo recorrido ha estado marcado por la innovación tecnológica y el compromiso hacia el crecimiento de la conectividad en la región, con 1.4 millones de clientes móviles y una cobertura que supera el 97% de la población, estimada en 3.4 millones de habitantes.
El CEO de Telefónica Hispam, Alfonso Goméz, expresó su gratitud en LinkedIn, destacando el talento y dedicación del equipo en Uruguay. Su mensaje reflejó no solo un agradecimiento hacia sus empleados, sino también un reconocimiento del impacto que la empresa ha tenido en el desarrollo digital del país, respaldado por una inversión de más de 700 millones de dólares en infraestructura y espectro.
Millicom, con sede en Luxemburgo y más de 46 millones de clientes a nivel global, dio la bienvenida a esta integración, proyectando que esta nueva etapa generará contribuciones positivas al flujo de caja libre para sus accionistas a partir de 2026. Este acuerdo no solo reafirma el interés de Millicom en el crecimiento de la conectividad en Uruguay, sino que también resalta las transformaciones que está sufriendo el sector de telecomunicaciones en la región.
Este movimiento estratégico por parte de Telefónica se enmarca en un plan más amplio de reconfiguración empresarial, que enfatiza su enfoque en cuatro mercados clave: España, Alemania, Reino Unido y Brasil. A lo largo de este proceso, la compañía ha cerrado operaciones en Argentina y Perú, y está en marcha en Colombia y Ecuador. Recientemente, también ha habido interés por parte de América Móvil y Entel en consolidar su presencia en Chile, lo que indica una creciente competencia y dinamismo en el sector.
Mientras tanto, la filial de Telefónica en Venezuela genera incertidumbre. Jose Luis Rodríguez Zarco, presidente de la empresa, desmintió rumores sobre la venta de operaciones en ese país, afirmando que no ha habido propuestas al respecto, lo que añade una capa de complejidad y atención en el futuro de la firma en la región.
Con este panorama, la salida de Telefónica de Uruguay representa un cambio significativo en el entramado de telecomunicaciones sudamericanas y abre la puerta a nuevas oportunidades para Millicom y el resto del sector. La evolución de este mercado continuará siendo observada con gran interés por parte de analistas e inversores a medida que ambas empresas avanzan en esta nueva fase.
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