La moneda mexicana ha experimentado una depreciación frente al dólar estadounidense por segunda semana consecutiva, en medio de un entorno de creciente incertidumbre global. En el último informe, el peso se situó en 18.5424 pesos por dólar, lo que refleja una caída del 0.85%, equivalente a 15.7 centavos en la jornada del viernes. Esta tendencia negativa ha continuado, acumulando una depreciación semanal del 0.81% y sumando dos semanas de retrocesos continuos.
El comportamiento de la divisa también se ha visto influenciado por su posicionamiento en niveles no observados desde el 9 de septiembre, cuando alcanzó los 18.6297 pesos por unidad. A pesar de este retroceso reciente, el peso muestra una apreciación del 11.20% en lo que va del año 2025.
El Índice Dólar, que mide la fortaleza del billete verde frente a una canasta de seis divisas importantes, ha subido un 1.25%, alcanzando un total de 98.94 puntos. Dentro de este contexto, las monedas más afectadas por la fortaleza del dólar incluyen el real brasileño, con una caída del 3.44%, y el yen japonés, que se depreció un 2.52%.
Analistas de Monex Casa de Bolsa han indicado que las tensiones arancelarias entre Estados Unidos y China, junto con las preocupaciones fiscales en Brasil, han disminuido el atractivo de las divisas emergentes para operaciones de carry trade. Pronostican que el tipo de cambio podría oscilar entre 18.48 y 18.61 pesos por dólar, con la expectativa de más claridad sobre el entorno comercial y la agenda económica global.
Gabriela Siller, directora de Análisis en Banco Base, ha subrayado que la mayor parte de la depreciación del peso ocurrió el viernes. Atribuye esta tendencia a una mayor aversión al riesgo hacia México, resaltando indicadores económicos negativos que reflejan un deterioro en la actividad industrial debido a las políticas arancelarias de Estados Unidos.
Particularmente preocupante son las cifras relacionadas con el registro automotriz, donde se ha documentado una caída del 0.94% en las exportaciones de automóviles entre enero y septiembre. Esto marca la primera disminución de este tipo desde 2020, Y, específicamente, las exportaciones hacia Estados Unidos han caído un 2.06%. El ajuste en la producción mexicana también se hace evidente, con un retroceso acumulado del 0.31% en el año, aunque en septiembre la contracción fue de un notable 6.09% en comparación anual.
Con estos datos en mente, es probable que el peso mexicano continúe bajo un sesgo de alta volatilidad en los próximos días, a medida que se desarrollen las dinámicas en el ámbito económico y político global.
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