El 13 de octubre de 2025, el recién reelegido primer ministro francés, Sébastien Lecornu, hizo un movimiento significativo al nombrar un nuevo Gobierno, enfrentándose a la inminente necesidad de presentar un presupuesto y lidiar con la agitación política que ha sacudido Francia en las últimas semanas.
Este nuevo gabinete se confirmará la noche del domingo con un total de 34 ministros, muchos de los cuales son figuras reconocidas de administraciones pasadas. Esta selección incluye tanto a miembros del centroderecha de Macron como a aliados conservadores, además de nuevos rostros ajenos a la política.
Uno de los nombramientos más destacados es el de Catherine Vautrin, quien anteriormente se desempeñó como ministra de Trabajo y ahora asumirá el cargo de ministra de Defensa. Su rol será crucial para supervisar el apoyo militar de Francia a Ucrania y abordar las crecientes amenazas de seguridad procedentes de Rusia.
En otro movimiento significativo, Laurent Núñez, hasta ahora jefe de policía de París y responsable de la seguridad durante los Juegos Olímpicos de 2024, se convertirá en el nuevo ministro del Interior, encargado de la seguridad nacional. Por su parte, Roland Lescure asumirá la cartera de Finanzas, un puesto vital dado el desafío del país para elaborar un presupuesto que aborde la creciente deuda y la pobreza.
Entre los ministros que mantienen sus puestos se encuentra Jean-Noël Barrot, el ministro de Asuntos Exteriores, quien acompañará al presidente Macron a Egipto para asistir a una ceremonia internacional de alto el fuego en Gaza.
La reacción de la oposición no se hizo esperar. Justo después de la revelación del nuevo Gabinete, el partido conservador Los Republicanos anunció que expulsará a los seis miembros que aceptaron formar parte del Ejecutivo. Marine Le Pen, líder del ultraderechista, manifestó en su cuenta de redes sociales que su partido pedirá una moción de censura contra el nuevo Gobierno. La formación extrema izquierda, France Unbowed, también lanzó advertencias. Mathilde Panot, su líder, sugirió a los nuevos ministros que no desempacaran sus cajas demasiado rápido, insinuando que la censura estaba en camino.
Sébastien Lecornu, quien fue reelegido el viernes, ha estado trabajando diligentemente para completar su Gabinete antes de la urgencia del presupuesto del lunes. En una declaración en redes sociales, agradeció a los ministros su compromiso “independientemente de intereses personales o partidistas”, enfatizando que lo único que importa son “los intereses del país”.
La baraja política en Francia parece estar en constante cambio, y el nuevo Gobierno tendrá que actuar rápido para enfrentar los retos que se avecinan, mientras la oposición observa de cerca sus movimientos.
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