En una noche emotiva que celebró el rigor y la pasión por la ciencia, el programa L’Oréal-UNESCO “Para las Mujeres en la Ciencia” llevó a cabo su edición anual en México, reconociendo a ocho investigadoras excepcionales. Este evento, que conmemora 19 años de labor en el país, ha galardonado a más de 100 científicas mexicanas, creando una red de talento femenino esencial para el desarrollo nacional y sostenido.
A nivel global, el programa cuenta con 27 años de historia y ha reconocido a 4,700 mujeres científicas, destacando que siete laureadas han sido posteriormente galardonadas con el Premio Nobel. En el emblemático Lunario del Auditorio Nacional de la Ciudad de México, Araceli Becerril Martín, directora de Responsabilidad Corporativa de L’Oréal, instó a las galardonadas a seguir construyendo redes de mentoría y a desafiar estereotipos de género, con la esperanza de inspirar a niñas y jóvenes a visualizar un futuro en la ciencia.
El representante de la UNESCO en México, Andrés Morales, celebró a las galardonadas por su traslado “del laboratorio al escenario”, pero también advirtió sobre las barreras estructurales que siguen limitando la participación femenina en la ciencia. “El problema no es la falta de talento; son los estereotipos de género que emergen desde la escuela”, señaló Morales, quien anunció la creación del primer informe sobre el estado de las mujeres en la ciencia en México, en un esfuerzo por generar datos que permitan tomar medidas efectivas.
La doctora Thelma Castro Romero, vicepresidenta de la Academia Mexicana de Ciencias, destacó el éxito de la convocatoria de este año, que atrajo 51 candidaturas de investigadoras consolidadas y 119 para becas, reflejando el creciente interés y compromiso por la ciencia. A lo largo de estos 19 años, se han becado 92 investigadoras jóvenes y se ha premiado a 14 con trayectorias consolidadas, motivando a nuevas generaciones a soñar en grande.
El premio se divide en dos categorías: Trayectorias consolidadas y Talentos nacientes. Becerril enfatizó que el objetivo es crear referentes femeninos que inspiren a las próximas generaciones. Las galardonadas de este año abarcaron disciplinas tan diversas como la vulcanología, la nanotecnología, las ciencias de la salud y la biotecnología de alimentos. Mayra Cecilia Suárez Arriaga del Instituto Nacional de Medicina Genómica comentó sobre la importancia de la visibilidad en el ámbito científico, afirmando que “uno no puede ser lo que no se puede ver”.
En un emotivo homenaje, se rindió tributo a la astrónoma Julieta Fierro, fallecida el pasado 19 de septiembre, quien ha sido un pilar en la educación y la divulgación científica en México. Andrés Morales reconoció su legado y su influencia, describiéndola como una inspiración no solo para mujeres, sino para todos los científicos del país.
Este evento ha revelado la importancia de seguir rompiendo barreras y derribando prejuicios para facilitar la participación de más mujeres en la ciencia. Al final de la noche, la idea de que “la ciencia necesita de mujeres” resonó con fuerza, reafirmando el rol crucial que ellas desempeñan hacia la innovación y el desarrollo sostenible. La celebración se traduce en un claro llamado: en la ciencia, como en la vida, la diversidad es clave para el progreso.
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