Una nueva y compleja modalidad de fraude ha emergido en el paisaje de las transacciones digitales, centrándose en los pagos sin contacto. Este fenómeno, conocido como “toque fantasma”, es objeto de investigaciones recientes de una reconocida firma de seguridad. En esencia, los estafadores han descubierto cómo interceptar el token NFC —un código único que valida cada pago— y retransmitirlo para realizar compras fraudulentas en terminales distintas a las del titular.
Como resultado, la comodidad y rapidez que ofrecen las transacciones por proximidad se han convertido en una trampa potencial para usuarios desprevenidos. Esta estafa se presenta de dos maneras principales. El modo presencial involucra a los delincuentes en espacios concurridos, donde capturan la señal NFC mientras la víctima realiza un pago. Ese token es reenviado en tiempo real a otro dispositivo, autorizando una compra en otro punto de venta. En el enfoque remoto, el criminal engaña a la víctima para que instale una aplicación que parece legítima, permitiendo la captura del token al acercar la tarjeta o el teléfono.
Las estadísticas revelan que los usuarios de Android son los más afectados, en parte debido a la posibilidad de instalar software desde fuentes externas, lo que facilita la propagación de estas aplicaciones maliciosas. Además, se ha documentado una alta concentración de estos intentos de fraude en países como Brasil, India, China y España; sin embargo, cualquier nación con adopción de pagos sin contacto puede verse involucrada.
El auge del “toque fantasma” ha captado la atención en redes sociales, donde se han encontrado canales que instruyen a los usuarios sobre cómo llevar a cabo estas estafas, lo que ha alarmado a expertos en seguridad. Para mitigar los riesgos, se recomiendan varias medidas de protección: utilizar fundas o billeteras que bloqueen señales NFC, realizar revisiones frecuentes de los movimientos bancarios, descargar aplicaciones solo de fuentes oficiales y asegurarse de contar con una solución de seguridad en el teléfono que detecte actividades sospechosas.
Ante cargos no reconocidos, es fundamental contactar de inmediato al banco para bloquear tarjetas y solicitar la investigación correspondiente. La combinación de barreras físicas, buenas prácticas en la descarga de aplicaciones y la vigilancia activa de cuentas se destaca como la defensa más eficaz contra el “toque fantasma”.
A medida que esta situación evoluciona, mantenerse informado y tomar precauciones se vuelve esencial para protegerse en este nuevo entorno de riesgo digital.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


