El pasado 25 de octubre de 2025, la Alhóndiga en Guanajuato fue testigo de una vibrante explosión musical que resonó en el Festival Internacional Cervantino. Channel One, el reconocido sound system radicado en Londres, hizo que el público se levantara de sus asientos al ofrecer una fascinante lección de reggae. Este evento se destacó no solo por la calidad de la música, sino también por la rica herencia cultural que representa.
Mikey Dread, selector musical del grupo, junto con Michael, el maestro de ceremonias, conocido en la cultura jamaiquina como toaster, dirigieron una sesión que fue tanto un desfile musical como una clase magistral. El sound system, precursor de la cultura del DJ y de la producción musical contemporánea, mostró cómo el reggae conecta con otras tradiciones, incluyendo la vibrante cultura del sonidero en México.
“Esto es reggae y se baila de pie”, exclamó Mikey, incitando al público a dejarse llevar por el ritmo de vinilos clásicos. La sesión, una inmersión en la historia del reggae, llevó a los asistentes desde las primeras influencias del doo-wop hasta el vibrante raggamuffin que emergió a finales de los 70, precursor del rap moderno. Uno de los momentos culminantes fue la interpretación de “I Chase the Devil”, una de las muchas piezas memorables producidas por el aclamado Lee Perry, un pilar de la industria musical jamaiquina.
La presentación de Channel One no se limitó a Guanajuato; el grupo llevó su música a varias ciudades en el contexto del Circuito Cervantino, incluyendo Cuernavaca, León, Celaya y Ciudad de México. Estos conciertos gratuitos resultaron en una convocatoria masiva, alcanzando más de 11,000 espectadores en un solo evento, lo que subraya el impacto y la relevancia continua del reggae en la escena musical actual.
En una entrevista brindada a un medio local ese mismo día, Mikey Dread compartió su profunda conexión con los discos de vinilo que se niega a llevar en sus giras. “Aquellos discos son sagrados para mí, recuerdos de mi juventud en los 60 que nunca abandonan mi hogar,” explicó. Este aprecio por la música no solo revela su historia personal, sino también una parte crucial de la herencia cultural del reggae, que ha servido como una voz para la comunidad, incluyendo sus luchas dentro del contexto político en Inglaterra.
La música de Channel One no es solo entretenimiento; es una forma de resistencia cultural. A través del reggae, los toasters han abordado temas que a menudo permanecen fuera del alcance de los medios de comunicación, convirtiendo cada presentación en un espacio de reflexión y diálogo social.
El resplandor de Channel One en el Festival Internacional Cervantino es un recordatorio del poder que tiene la música para unir, inspirar y educar. En un mundo cada vez más dividido, su legado continúa resonando con fuerza, proponiendo un viaje sonoro que trasciende fronteras y generaciones.
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