Atlixco, un encantador pueblo mágico a solo dos horas de la Ciudad de México, se prepara para recibir a miles de visitantes que desean experimentar sus tradiciones durante la temporada de Día de Muertos. Este rincón de Puebla, ubicado a los pies del majestuoso volcán Popocatépetl, destaca no solo por su clima templado y su belleza escénica, sino también por la vibrante celebración que llena sus calles de color, olor y sabor.
Cada año, durante el Día de Muertos, Atlixco se transforma en un homenaje a la vida y a los recuerdos de quienes ya no están. Los paisajes se tiñen de cempasúchil y los murales de la ciudad cobran vida, reflejando la rica cultura mexicana. Este 2025, la celebración se enriquece con el innovador “Valle de las Catrinas”, una ruta cultural que eleva el homenaje a nuevos niveles a través de imponentes esculturas que representan oficios tradicionales de México.
La experiencia del Valle de las Catrinas se lleva a cabo bajo la organización de Turitour en colaboración con Rehiletes, y se desarrolla en su quinta edición, enfatizando la relevancia de las tradiciones en la identidad mexicana. Cada catrina, cuyo recorrido comienza en el “Mictlán de los Oficios Mexicanos”, cuenta una historia poderosa y significativa. Figuras como “El Alfarero”, simbolizando la creatividad comunitaria, y “El Organillero”, que refleja la esencia de la música callejera, son solo algunos de los ejemplos que invitan a la reflexión sobre el trabajo y la cultura en el país.
La ruta se extiende por los tradicionales escalones de Atlixco, donde los murales que retratan a la China Poblana y al Charro Mexicano recuerdan a los visitantes la riqueza de sus raíces. Más allá del centro, los campos de cempasúchil ofrecen un espectáculo visual, donde el inconfundible amarillo de las flores, junto con su aroma, evocan emociones profundas y sirven como el telón de fondo perfecto para memorables fotografías.
Para aquellos que deseen adentrarse en esta mágica experiencia, Turitour ofrece un paquete completo que incluye transporte desde la Ciudad de México, un cálido buffet con auténticos sabores poblanos y un recorrido guiado por el Valle de las Catrinas. Con salidas desde puntos estratégicos como el Auditorio Nacional, Reforma 222 y la Catedral Metropolitana, la accesibilidad de este evento se convierte en un atractivo adicional. Los visitantes pueden disfrutar de tiempo libre para explorar, capturando la esencia de Atlixco a su propio ritmo, ya sea probando un helado de pan de muerto o adquiriendo artesanías locales.
Más allá del espectáculo visual y culinario, el Valle de las Catrinas representa un profundo homenaje a aquellos cuyos oficios y tradiciones sostienen la rica cultura mexicana. Una travesía a Atlixco no solo promete ser un festín para los sentidos, sino que también reitera la vitalidad de las tradiciones que perduran en el tiempo, animando a los viajeros a admirar y compartir estas prácticas.
En definitiva, la celebración del Día de Muertos en Atlixco es una experiencia que trasciende lo turístico: es una reafirmación de identidad y una invitación a recordar y honrar lo que nos define como mexicanos. Con el creciente interés en estas tradiciones, el Valle de las Catrinas se presenta como el lugar ideal para vivir y redescubrir la riqueza cultural del país.
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