Estados Unidos y Corea del Sur han anunciado que han culminado los detalles de un acuerdo comercial, tras una reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo surcoreano, Lee Jae-myung. El anuncio se realizó en Gyeongju, durante una cena en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), donde se celebra la cumbre de líderes.
“Hemos llegado a un acuerdo”, afirmó Trump, aunque más tarde aclaró que el trato estaba “prácticamente finalizado”. En medio de este optimismo, Kim Yong-beom, jefe de Gabinete surcoreano para asuntos políticos, proporcionó detalles sobre el acuerdo, indicando que ambos países se habían puesto de acuerdo en las condiciones para financiar la impresionante inversión de 350,000 millones de dólares que Corea del Sur se ha comprometido a realizar en Estados Unidos. Esta inversión está relacionada con la fijación de aranceles recíprocos en un 15 %.
De acuerdo con Kim, Seúl ha acordado que 200,000 millones de esta inversión se realizarán en efectivo, con un límite de 20,000 millones por año. Sin embargo, a pesar de los anuncios positivos, la bilateral entre Trump y Lee estuvo marcada por el escepticismo, ya que ambos gobiernos todavía tenían diferencias sobre la proporción de inversión en efectivo exigida por Estados Unidos.
En los días previos a esta reunión, los negociadores surcoreanos realizaron varios viajes a Washington y advirtieron sobre la persistencia de divisiones en puntos clave. No obstante, Trump, en un evento anterior, mostró confianza al asegurar que finalizarían los detalles del acuerdo muy pronto.
Durante la reunión, Lee también se comprometió a aumentar el gasto militar, una solicitud directa de Washington. En un gesto de reconocimiento, el mandatario surcoreano otorgó a Trump la Gran Orden de Mugunghwa, la más alta condecoración del país, junto con una réplica de una corona dorada de una antigua dinastía coreana.
Trump se encuentra en Corea del Sur como parte de su gira asiática, que también incluye Malasia y Japón. Se espera que el jueves se reúna en Busan con el presidente chino, Xi Jinping, marcando el primer encuentro entre ambos desde que Trump asumió nuevamente la presidencia en enero.
Con este acuerdo, ambos países podrían estar próximos a establecer un marco que no solo fortalezca sus lazos comerciales, sino que también aborde las preocupaciones de inversión y defensa en un contexto internacional cambiante.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


