Varias controversias han sacudido recientemente a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), destacando una serie de eventos que han inquietado a la comunidad universitaria y a la sociedad en general. El 22 de septiembre, un violento acto ocurrió en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, donde un joven de 19 años, Lex Ashton Cañedo López, asesinó a un compañero e hirió a un trabajador. Este trágico incidente fue seguido por la crítica hacia el rector Leonardo Lomelí, quien tardó 26 horas en pronunciarse sobre la violencia en la institución, afirmando que la UNAM “no está rebasada” por estos actos.
A medida que avanzaba el mes, otros eventos desgarradores también hicieron eco en los medios de comunicación. Un suicidio en el Metro protagonizado por un estudiante, Jorge González Rafael, y una riña en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, elevaron la preocupación sobre la seguridad y el bienestar emocional de los estudiantes. A pesar de estos sucesos, Lomelí se mostró optimista, recordando que la mayoría de los jóvenes están enfocados en sus estudios y futuro.
Sin embargo, el rector no solo ha enfrentado el dolor de estas tragedias. Su administración ha sido blanco de críticas por la reciente felicitación a María Corina Machado, cuyo anuncio de recibir el Premio Nobel de la Paz 2025 generó diversas reacciones. La universidad aprovechó sus redes sociales para resaltar la trayectoria de Machado, a pesar del silencio oficial del gobierno.
El 22 de octubre, Lomelí presentó su libro “México: Revolución y reconstrucción” en España, un evento que atrajo tanto admiración de los opositores al actual gobierno como críticas de sectores oficialistas. En este contexto, surgieron acusaciones sobre intentos de desestabilizar su administración. Investigaciones de la Fiscalía de la Ciudad de México sugieren que un grupo está operando con el objetivo de forzar cambios en la rectoría, implicando una serie de protestas y manifestaciones.
Las acusaciones señalan que la situación en la UNAM es preocupante, con movimientos que buscan “tumbar” al rector. Se ha informado que algunos de estos grupos identificados, como el Bloque Negro, podrían estar detrás de futuros disturbios en la universidad.
Con un promedio de millones de estudiantes en sus aulas, la UNAM continúa siendo un punto focal de debate y controversia, enfrentando no solo la violencia y el malestar interno, sino también la presión política en un país que atraviesa tiempos de gran polarización. El futuro del rector Lomelí y la estabilidad institucional de la UNAM sigue siendo un tema candente en el debate público.
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