Honduras se encuentra en un momento de gran incertidumbre tras las elecciones presidenciales que se celebraron recientemente. Este viernes, cinco días después de los comicios, un empate técnico entre los candidatos ha mantenido a los votantes y observadores en vilo. Los postulantes, Nasry Asfura, respaldado por el expresidente estadounidense Donald Trump, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal, continúan en una lucha reñida por el poder.
El conteo de votos avanza con lentitud y está marcado por interrupciones y denuncias de fraude. Nasralla, un conocido presentador de televisión de 72 años, ha expresado su desconfianza en el proceso electoral. Según él, existen irregularidades en el ingreso de actas al sistema de conteo, lo que lo ha llevado a anunciar impugnaciones. “El mundo ya comenta el fraude que están queriendo hacer contra el Partido Liberal”, afirmó Nasralla, señalando que cerca de 2,000 actas con inconsistencias están sujetas a una revisión especial.
Hasta ahora, con el 88% de las actas escrutadas, Asfura, del conservador Partido Nacional, lidera con un 40.20%, mientras que Nasralla sigue de cerca con un 39.47%, según el Consejo Nacional Electoral (CNE). Sin embargo, Nasralla ha puesto en duda la capacidad del CNE para anunciar resultados definitivos antes del 30 de diciembre, la fecha límite para tal anuncio.
En paralelo, Asfura hace un llamado a la calma, manifestando que “la estabilidad del país está por encima de cualquier ambición personal”. Con 67 años y en el sector de la construcción, también ha pedido serenidad a la población mientras se avanza en el conteo.
La intervención de Donald Trump ha sido notable, apoyando a Asfura en el tramo final de la campaña y describiendo a Nasralla como “casi comunista” debido a su cercanía con la presidenta de izquierda, Xiomara Castro. Trump, en su papel de mandatario, también lanzó advertencias a Honduras sobre posibles “consecuencias graves” si se alteran los resultados de la elección, especialmente tras un incidente técnico donde Nasralla había tomado brevemente la delantera en los conteos.
Este ambiente tenso también se ve complementado por el indulto que Trump otorgó a Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras y exlíder del partido de Asfura, quien enfrenta condenas por narcotráfico. En un video reciente, Hernández denunció su situación como el resultado de una “conspiración” en su contra por parte de la izquierda.
El desenlace de estas elecciones es crucial no solo para el futuro político de Honduras, sino también para la estabilidad de la región, observada de cerca por el mundo entero. Las próximas semanas serán decisivas y la atención se centrará en cómo se resolverán estas disputas electorales.
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