El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció el jueves que el Senado de la República de México ha aprobado una serie de aranceles que oscilarán entre el 5 % y el 50 % a partir del 1 de enero de 2026. Esta medida, que ya ha generado un amplio debate, busca “proteger un sector en México” y no está dirigida a un país en particular, enfatizó Ebrard en conversación con medios.
Se estima que estos aranceles permitirán al gobierno mexicano recaudar aproximadamente 70 mil millones de pesos, destinados a niveles arancelarios que no solo afectan a productos provenientes de China. Ebrard aclaró que la normativa afecta a diversas fracciones arancelarias, incluyendo sectores como el textil y el calzado, donde se ha observado un “crecimiento muy relevante” en la producción nacional. Mencionó que otros países como Indonesia, que exportó este año 3 mil millones de dólares a México, también están dentro del enfoque de estas medidas.
Ebrard destacó que a todos los países que exportan estos productos se les aplicarán estos aranceles, lo cual busca igualar las condiciones con las empresas mexicanas. La razón detrás de este incremento en los precios en origen, según el funcionario, es la sobreproducción mundial. Las empresas internacionales están ofreciendo descuentos que alcanzan el 60 % o 70 % para deshacerse de sus inventarios, lo que afecta la competitividad de la industria mexicana.
Estos anuncios coincidieron con declaraciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien subrayó que la intención de los aranceles no es sólo contra China, sino que se aplica a todos los países sin tratados comerciales con México. Esta estrategia busca fortalecer la producción nacional en un contexto donde el país se prepara para la próxima revisión del Tratado de Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para el año siguiente. La incertidumbre generada por las constantes amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, agrava la necesidad de proteger el mercado interno.
La aprobación de la Ley de Impuestos Generales de Importación y Exportación (Ligie) por el Senado el día anterior, que afecta a aproximadamente 1,463 productos de China y otros países asiáticos, refleja un giro proteccionista. Este movimiento ha provocado la reacción de las autoridades chinas, que esperaron que México revierta lo que consideran prácticas “erróneas” de unilateralismo y proteccionismo.
Ebrard también mencionó que antes de la implementación de las medidas, hubo encuentros con empresarios para asegurarse de no impactar negativamente en el precio de los productos mexicanos. Además, se mantuvo comunicación con naciones asiáticas, incluidas Corea del Sur y China, las cuales se encuentran entre los principales afectados por esta regulación. La creación de un marco regulatorio que favorezca a la industria local es un paso crucial en la estrategia económica de México, que busca mantenerse competitivo en el deporte global de las exportaciones.
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