Estados Unidos ha tomado una decisión significativa al anunciar el fin de los programas de reunificación familiar para ciudadanos de Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras que poseen un permiso de residencia temporal, conocido como “parole”. Esta medida fue comunicada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que argumenta que el gobierno está eliminando el abuso del parole humanitario, el cual permitía a extranjeros no suficientemente evaluados evadir el proceso tradicional de solicitud de reunificación familiar.
El DHS enfatizó que los permisos de permanencia temporal nunca fueron diseñados para ser utilizados de esta manera. Con esta nueva política, se restituirá la evaluación caso por caso del permiso, tal como lo establece el Congreso. Esta decisión representa una cancelación directa de los derechos de reunificación familiar para ciudadanos de esos siete países, lo cual provoca una reacción fuerte entre los defensores de los derechos inmigrantes y las familias que intentan reunirse.
Además, esta política se reafirma en un contexto en el que el gobierno anterior bajo Donald Trump había revocado el estatus de residente temporal de aproximadamente 532,000 migrantes provenientes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela. Esta acción fue impugnada en la justicia, y la Corte Suprema falló a favor del gobierno, permitiendo que continuara la suspensión temporal mientras se examinan las alegaciones en instancias judiciales inferiores.
La razón detrás de este cambio de política, según el DHS, es la necesidad de prevenir el fraude y el abuso, así como de proteger tanto la seguridad nacional como la seguridad pública. Desde su perspectiva, los programas de reunificación familiar bajo parole (FRP) presentaban brechas de seguridad debido a la verificación insuficiente, lo que resultaba en vulnerabilidades que podían ser explotadas por actores malintencionados.
Cabe señalar que los programas FRP para Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Honduras fueron implementados en 2023 durante la administración del presidente Joe Biden, mientras que aquellos para Cuba y Haití datan de 2007 y 2014, respectivamente, y fueron actualizados en agosto de 2023.
El DHS, en un esfuerzo por reafirmar el carácter temporal del parole, resaltó que este no constituye una base sólida para obtener estatus migratorio ni equivale a una admisión formal en Estados Unidos. Trump, durante su campaña, prometió aumentar las deportaciones de migrantes en situación irregular, una promesa que ha guiado la dirección de la política migratoria de su administración.
Recientemente, el DHS también ha anunciado con satisfacción que más de 2.5 millones de inmigrantes ilegales han dejado el país, cifra que incluye 605,000 deportaciones forzadas y cerca de 1.9 millones de salidas voluntarias. Este contexto refleja una tendencia más estricta en la regulación de la migración, poniendo bajo un escrutinio cada vez más riguroso a los procesos de entrada y permanencia en el país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2025/12/¿Diber-Cambindo-se-une-a-Pumas.webp-75x75.webp)
