El Pico de Orizaba se erige como un majestuoso símbolo de la geografía mexicana, no solo por su imponente altura, sino también por ser el único volcán en el país que alberga un glaciar en su cumbre. Este coloso, cuyo estudio ha cobrado relevancia, es objeto de atención académica y científico.
Recientemente, Arturo Iglesias Mendoza, jefe del Servicio Sismológico Nacional de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), junto con Marco Calo, líder del Departamento de Vulcanología del Instituto de Geofísica, se están preparando para llevar a cabo la primera tomografía del Pico de Orizaba. Este estudio representará un hito en la caracterización geofísica del volcán, usando para ello doce instalaciones de monitoreo sísmico permanentemente ubicadas a más de cinco mil 100 metros sobre el nivel del mar. La información que se derivará de este experimento podría aportar conocimientos cruciales sobre la estructura interna del volcán y su comportamiento.
Preguntándose sobre la actividad del Pico de Orizaba, Iglesias Mendoza confirma que, aunque el volcán se considera activo, su nivel de actividad no se compara con el de otros volcanes como el Popocatépetl o el de Colima. Sin embargo, existe una combinación de factores que lo hacen potencialmente peligroso. La presencia del glaciar en su cima significa que, en caso de una erupción, el hielo podría derretirse rápidamente, provocando avalanchas y deslizamientos de tierra debido a la gran cantidad de agua que se liberaría.
La inquietud sobre la actividad volcánica en México es comprensible. Según la Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), existe un total de 40 volcanes clasificados como potencialmente activos en el país. De estos, al menos 15 requieren un monitoreo cercano, y el Pico de Orizaba se encuentra en esa lista, junto a otros como el Chichonal y el Tacaná.
Continúa la preparación y vigilancia del Pico de Orizaba, y la expectativa en la comunidad científica crece ante el impacto que estas investigaciones podrían tener no solo en el entendimiento del volcán, sino en la seguridad de las comunidades cercanas. Este tipo de estudios subraya la importancia del conocimiento geofísico en la prevención de desastres naturales, especialmente en una región con un pasado volcánico ancestral. Mantenerse informado se vuelve esencial; suscríbete a nuestras plataformas de comunicación para recibir actualizaciones sobre este intrigante tema.
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